MAMÁ…! PERO SI TODOS LO HACEN!

Juan tiene 8 años. Es nuevo en la clase. El primer día, le sientan al lado de un chico grande y fuerte, David. Éste le mira y le dice: ” La mesa es mía. A ti te corresponde esta esquina, el resto es para mí”. Juan no dice nada y se arrima a un lado del banco. “Así no tendré problemas“, piensa.

En la clase de dibujo, Juan saca sus rotuladores. “Hala, cómo molan tus rotus. A ver, voy a probar el azul para el cielo…”. Al cabo de un rato, David ha gastado todo el rotulador azul y se lo devuelve diciendo: ” Pues vaya caca de rotuladores, no aguantan ni un dibujo”. Juan mira con tristeza su rotulador inutilizado, pero piensa: ” Bueno, así no tendré problemas”.

Al llegar el recreo, David le pregunta: “¿Juegas al fútbol?” ” Sí”, responde Juan con entusiasmo, “además, meto muchos goles”. “Pues te ha tocado ser portero”. Juan protesta: “Pero no quiero ser portero”. “Ah, se siente. O eres portero o no juegas”, responde David. Juan no dice nada, pero se pone en la portería. “Bueno”, piensa, “así no tendré problemas. Quizás dentro de un tiempo me dejen jugar de centrocampista”.

Pero Juan se queda de portero y no conseguirá nunca que le dejen jugar.

Su madre se sorprende de que el material que le compra se gaste tan rápidamente, de que ya no muestre entusiasmo por el fútbol y que en general, se le vea más serio. “Serán cosas de la edad”, piensa y dirige su atención a otros temas más importantes.

Alto ahí. ¿Otros temas más importantes?

Vamos a plantearnos algunas cosas: si continúa teniendo esta conducta, ¿Juan será un niño feliz, seguro de sí mismo, que sepa hacer frente a todo tipo de adversidades que le vayan surgiendo a lo largo de su vida? ¿O supeditará sus intereses a lo que quieran los demás con tal de no ser rechazado, discriminado, con tal de “no tener problemas”?

Vamos a adelantarnos en el tiempo y pensar cómo podría ser Juan dentro de 7 años, es decir, con 15.

Posibilidad A: ACOSADO
Desde principios de curso, aJuan, dos chicos mayores de su colegio le quitan el dinero y últimamente le obligan a que les lleve tabaco. Aprovechan la hora del recreo y, detrás de una tapia, le piden el botín. En varias ocasiones lo han pegado y, en cuanto se lo encuentran por los pasillos, lo empujan, le ponen la zancadilla y se burlan de él. Lo han amenazado con pegarlo si no les trae lo que le piden. Además le han prohibido que se lo diga a nadie. Él se lo ha contado a su primo Jaime en vacaciones, pero le hizo prometer y jurar que no se lo va a decir a nadie.

Juan ha robado dinero en casa para poder llevarles algo cada día, pero como sus padres han empezado a sospechar y no sabía qué hacer, se trazó el siguiente plan: en la última semana ha dejado de ir al colegio, cada mañana sale de casa, pero se esconde en el hueco de la escalera de un portal cercano y allí permanece hasta la hora de regresar a casa.

Sus padres han recibido hoy una llamada de la tutora del colegio preguntando los motivos de la ausencia de Juan.

Posibilidad B: ACOSADOR
Juan se pasó toda la Primaria haciendo lo que le ordenaban los demás a cambio de ser admitido en el grupo, aunque con mucha frecuencia se olvidaban de él o lo utilizaban como chivo expiatorio. Era “el tonto”, pero aparentemente, no le importaba. Junto a Fran, otro tonto, se acoplaban como podían y soportaban ser el blanco de muchas bromas.

Hasta que apareció Alí Ismail. Alí habla con un acento extraño y parece muy tímido. Una vez que estaban junto a una fuente, Juan dijo bajito: “Mojamé, mojamé” y Fran se rió. En Juan creció una sensación parecida a la felicidad que no había experimentado nunca. Lo dijo más alto. Otros chicos se rieron… poco a poco, todos empezaron a corear: “Mojamé, mojamé”.

Los padres de Juan no entienden nada cuando les llaman del colegio diciéndoles que el padre de Alí amenaza con denunciarle si Juan no deja de acusarle. ¿Se estarán equivocando de chico? Precisamente ahora, que se le veía más contento que nunca….

Posibilidad C: ADAPTADO
Después de las dos últimas, ésta parece ser la opción más tranquilizadora y también la más frecuente. Sin embargo …..
Juan siguió con la intención de no meterse en problemas en su cabeza. Pronto se dio cuenta de que si hacía lo que pedía David, este dejaba de molestarle, es más, con el tiempo, Juan se fue convirtiendo en el lugarteniente de David. David lideraba a un grupo de chicos que siempre eran lo que más jaleo armaban, los que más escandalizaban, los que más….

A sus 15 años, Juan dice a sus padres que se queda a dormir para estudiar en la casa de David, pero en realidad, salen con su panda de amigos (“tengo 20 amigos” alardea David) a hacer botellón al parque.

Una noche, la policía llama a casa de los padres de Juan. Le han encontrado tirado en el suelo del parque, con un coma etílico y les ha costado dar con su número de teléfono porque Juan estaba solo. De sus amigos, no quedaba ni rastro.

Si Juan le hubiera puesto límites a David desde el primer día de clase…si le hubiera dejado los rotuladores con la condición de que no abusara, …si no hubiera permitido que le pusieran siempre de portero….ahora sería un adolescente seguro de sí mismo, que no teme ser diferente en lo que realmente le importa y que no está pendiente en todo momento a lo que piensen de él.

¿Qué es lo que ha hecho que Juan no se valore, no se respete a sí mismo? Puede haber varias razones y todas se encuentran en su casa: puede que sus padres tampoco se valoren y respeten y permitan que otras personas se salten los límites del respeto- puede que nunca se le permitiera decir su opinión y se le hiciera sentir culpable cuando las cosas salían mal- puede que aprendiera que lo suyo, sus emociones , gustos y opiniones no eran suficientemente importantes…. En suma, no le han enseñado a comportarse de ASERTIVAMENTE.

¿Qué es la Asertividad?

La ASERTIVIDAD es la capacidad de autoafirmarse ante los demás haciéndose respetar, pero respetando en todo momento al otro

En la vida nos vamos encontrando con múltiples situaciones en las que se hace necesario ser asertivo: a la hora de autoafirmarnos, decir No a algo que no deseamos hacer, poner límites ante abusos de todo tipo, discutir sin dañar, expresar nuestros sentimientos….

Es importante darnos cuenta de la estrecha relación que existe entre Asertividad y Autoestima: si Juan no cree en sí mismo, no se siente digno de ser querido por los demás y difícilmente podrá luchar por ser respetado. Necesitará primero aprender a respetarse y quererse a sí mismo. Eso vale para cualquier edad, ya sea con ocho, quince o cuarenta y cinco años.

Pero mientras Juan dependa de sus padres, es responsabilidad de ellos hacerle crecer en el amor incondicional, transmitirle la confianza y seguridad de que él es capaz de aprender y superar cualquier cosa. Si queremos que nuestros hijos sean fiables, tenemos que confiar en ellos. Si queremos que sean fuertes ante la adversidad, tenemos que darles fortaleza. Si queremos que se respeten y respeten a los demás, tenemos que respetarlos a ellos.

Y si queremos que sean capaces de ponerse límites a sí mismos y poner límites a los demás, tenemos que ponerles límites. No temamos frustrarles: es bueno que aprendan a gestionar su frustración de una manera cuidadosa y respetuosa, pero sin olvidar que las controversias en la vida existen y que la mejor forma de afrontarlas es confiando en nosotros, en que podemos superar cualquier cosa en la vida…!, ¡Porque lo valemos!

Olga Castanyer Mayer-Spiess
Psicóloga Especialista en Psicología Clínica
http://www.ketzal.es