La educación de la Salud Primal es una pedagogía orientada a la evolución de la humanidad hacia el amor. En Biodanza proponemos una pedadagogía sobre el contacto y la defensa de los derechos del niño, que ilumina a la madre como primer ecofactor de la ecología del bebé y del desarrollo de la propia capacidad de amar.

La hora siguiente al nacimiento es sin duda una de las fases más críticas en las vidas de los seres humanos”. La capacidad para amarse a uno mismo y amar a los otros, se desarrolla durante la vida fetal y el periodo perinatal.

El tema fundamental de Biodanza perinatal es una gran reflexión sobre el proceso de la gestación, el nacimiento y los fundamentales cuidados de las primeras horas, días y meses de vida del “mamífero humano”, el periodo primal que incluye: la vida fetal, el tiempo durante el cual transcurre el nacimiento y el año siguiente al nacimiento. Este tema ha sido magníficamente estudiado por los propulsores de un nacimiento sin violencia, hace ya algunas décadas, y, en el ámbito del Sistema Biodanza, abordado por la doctora Silvia Montes, en su Extensión pionera “Biodanza para embarazadas”.

Se trata de una pedagogía sobre el contacto y una defensa de los derechos del niño, colocando el foco de una manera directa, no solo sobre la madre en su proceso de gestación, sino en ella como primer ecofactor de la ecología del bebé y el desarrollo de su capacidad de amar. La propuesta es hacer Biodanza con mujeres gestantes en diferentes momentos con la finalidad de optimizar la producción de oxitocina, “la droga del amor”, por ser una hormona capaz de inducir el comportamiento maternal durante la hora que sigue al nacimiento.

A través de ejercicios del Sistema Biodanza, el aprendizaje del antiguo arte del masaje y ejercicios específicos de esta Extensión, proponemos alcanzar tres objetivos dentro del contexto de la pareja:
• Conexión de la persona con ella misma a través de su experiencia; autorregulación.
Conexión con el bebé.
• Conexión entre la madre, el niño y el entorno.

Todos los aspectos desarrollados a partir del sistema Biodanza del profesor Rolando Toro Araneda están entrelazados con el concepto fundamental enunciado por Michel Odent sobre la importancia de la vida fetal, el nacimiento y el futuro de la Humanidad, proponiendo una verdadera salud primal.

El poder terapéutico de las caricias
El diccionario define la comunicación como la acción de establecer una relación con el otro, de transmitir algo a alguien. La comunicación puede realizarse mediante medios y técnicas diferentes. Puede ser verbal y no verbal.

La comunicación no verbal se basa en un intercambio que utiliza los gestos en lugar de las palabras. Efectivamente, es posible comunicar, expresar y compartir sentimientos y emociones a través de ciertos actos o gestos que se utilizan en lo cotidiano.

Entre estos gestos encontramos las caricias. Las caricias ofrecen placeres infinitos tanto a los hombres como a las mujeres, a los pequeños y a los grandes. Las caricias reconfortan, proporcionan un simple apoyo afectuoso o testimonian un deseo por el ser amado. Esta experiencia física y emocional es apreciada por todos. De hecho, cuanto más lentas son las caricias, más intensamente reacciona el cerebro. Las caricias constituyen pues un poder sobre nosotros. Veamos lo que son capaces de hacer. Los efectos beneficiosos a nivel curativo.

El American Journal Psychiatry ha publicado estudios para comprobar el poder terapéutico de las caricias. Según estos estudios, las caricias son expresiones que impactan más sobre el ser humano que cualquier medicamento. Efectivamente, un beso o una caricia pueden provocar una liberación de oxitocinas. Esta hormona capaz de relajar el cuerpo y luchar contra la tristeza y la depresión.

Las caricias son estimulaciones positivas con un poder indiscutible. Son importantes en la medida en que determinan la madurez emocional y la evolución como individuo. Cuando faltan, los daños pueden ser serios. El ejemplo de los niños de la calle o los que han vivido en orfanatos es prodigioso. En efecto, como han crecido en un medio hostil (la calle) donde reina la falta de ternura y de atención social, estos niños acaban a menudo por desarrollar patologías como la neurosis.

La marginación y la carencia de amor y de gestos de ternura alteran a menudo el desarrollo afectivo y convierten cualquier tentativa de adaptación al medio y a la sociedad en una misión difícil o imposible. Acariciar a un adulto o a un niño es una manera afectiva de entrar en contacto con él.

El desarrollo social y emocional del individuo pasa, entre otras cosas, por ser tocado. Una caricia afectiva, un abrazo o un roce son maneras de comunicarse con el otro y de expresar nuestras emociones, nuestros sentimientos. Todos estos gestos revelan nuestro estado afectivo y la naturaleza de nuestras emociones. Caricias para eliminar el estrés.

Tocar posee virtudes beneficiosas a veces desconocidas. Una caricia puede hacer el efecto de un tranquilizante. ¿Cuántas veces nos hemos apaciguado entre los brazos de una persona querida? Los problemas y las preocupaciones quedan volatilizadas como por arte de magia; ¡tal es el poder de tocar y de acariciar!.

Es muy fácil caer en una depresión y en pensamientos negativos cuando se nos priva de este contacto. No ser acariciado ni tocado sólo puede decir una cosa: no ser amado. Y esto provoca caer en la tristeza y en el aislamiento. Tanto si somos pequeños como adultos, bebés o ancianos, no ser tocado significa ser rechazado y no deseado. Esta carencia puede afectar a cualquier edad.

El calor humano, el afecto y la ternura no pueden ignorar el hecho de tocar y de acariciar. A través de estas acciones expresamos nuestros sentimientos, confirmamos nuestros afectos y tranquilizamos en caso necesario. No existe relación, ya sea carnal o no que no se exprese de esta manera. El cuerpo transmite a través de la caricia mensajes tan eficaces como las palabras que pronuncia. Estos gestos suaves y agradables tienen la capacidad de apaciguar las tensiones, de calmar y de transmitir amor y afecto. ¡No sean avaros! Cuanto más den más recibirán.

Maite Bernardelle
Directora de la Escuela Hispánica de Biodanza, Sistema Rolando Toro
www.escuelahispanicabiodanza.org 

Artículo escrito por María Miret @periodistia colaboradora de la escuela.
Material aportado por Suzanne Meteyer