Como seres humanos, estamos expuestos a un montón de cosas que nos ocasionan contratiempos. Contratiempos que nos afectan y dejamos de ser nosotros mismos. Estos contratiempos nos dan una información que a veces no es la correcta. Y nosotros también interpretamos mal las cosas, perdiendo nuestro equilibrio. Estamos mucho en la mente, y desde la mente no se soluciona nada. Conectar con el sentir es fundamental para resolver las cosas.

Los contratiempos no resueltos, nos dan una identidad equivocada, una mala información o una información errónea, así como malas interpretaciones o interpretaciones erróneas.

No conectamos con el sentir y no llegamos a la verdad. No resolvemos los problemas de nuestra vida, porque recurrimos a alguna o varias de estas estrategias erróneas: Reprimimos, con lo cual todo va más profundo, a nuestra médula espinal. No admitimos o negamos. Nos insensibilizamos. Desconectamos. Mentimos y olvidamos. Todas estas estrategias o mecanismos equivocados tienen un efecto en nosotros. Hay que sentir lo que está pasando en nuestra vida para estar fuertes y no recurrir a ellas.

Por ejemplo, al olvidar no sólo olvidamos lo malo, lo que nos afecta, preocupa, o molesta, también olvidamos lo bueno y esta situación nos podría conducir al Alzheimer. Si tratas de olvidar, la memoria empeora. Si tratas de reprimir, va más profundo el problema, a la médula espinal, y te debilita órganos etc, y envejeces. Si conectas contigo, sintiendo, conectando con tu sentir sin miedo, recuperas la salud. Si cuidas tu Sistema Nervioso Central, SNC, mejoras tu salud y no dependes de las medicinas

Sobre el sistema nervioso central decir que es básico que la persona tenga un equilibrio en su cuerpo, mente y espíritu para que su sistema nervioso, que es parte de su núcleo central, y de su línea media, no se vea afectado por los problemas del día a día.

El cerebro, la médula espinal, el coxis, líquido cefalorraquídeo, meninges, nervios espinales, tienen que estar en equilibrio para que la energía fluya y el cuerpo conecte con su potencial físico. Si tenemos buena forma física nuestro cuerpo funcionará a nuestro favor y no necesitaremos enfermarnos para cambiar la dirección de nuestra vida. Buena forma física nos lleva a buena salud.

Hay que conectar con el sentir para hacer de nuestra vida algo bueno. Cuando hay rapidez en la percepción y en el sentir, se llega rápido a la verdad. La percepción incrementa tu velocidad y el ser rápido incrementa tu percepción. Es un camino de doble vía. El ser rápido y la percepción están apoyados por la verdad. Cuando los tres: rápido-percepción-la verdad, están fuertes y están juntos, serás rápido conectando con la verdad y percibirás la verdad. Entre más percibas la verdad, mejor percepción tendrás. El ser rápido mejora tu percepción y tu vida.

Es importante que veas las habilidades que tienes y que benefician a los demás. Ser un experto en tus habilidades especiales hará que te paguen bien por lo que haces. Siempre que aportes beneficios a los demás en cualquier tema o sector, habrá una gran demanda hacia lo que haces porque estará respaldado por tus resultados. Tienes que dar lo mejor de ti a los demás, sea cual sea el trabajo que hagas, desde la neutralidad. Sin perder un ápice de tu energía.

Conecta con tu sentir y conviértete en experto en beneficiar a otros, en darles resultados, sea cual sea tu trabajo. Esto te llena de vida y de energía. Lo que quieres, lo que deseas y lo que necesitas estará en línea y podrás dar, de forma incondicional, y recibir por tus resultados.

Sucede que a veces estamos adictos a las cosas, establecemos costumbres que bien podrían parecerse a estados adictivos. No hay diferencia, se puede ser tan adicto al tabaco, como a la falta de dinero o a los problemas en las relaciones. Con las adicciones, por ejemplo a la adicción a tener problemas con la comida, las relaciones, el dinero…, lo que se pretende es que mantengas una cierta tranquilidad. Que no tengas que estar luchando con el pensamiento de que tienes que dejar esa adicción, o esa costumbre instalada en ti. Se trata de que no te moleste ninguna de las dos opciones: fumar-no fumar, tener problemas-no tener problemas, comer-no comer, etc.

Aunque parezca mentira, tenemos estados adictivos, porque en algún nivel, nos reconforta más tenerlos que no tenerlos. Sabemos qué pasa cada vez y no tenemos que afrontar algo nuevo. Si hay algo en la vida que quieras cambiar, y no consigues cambiarlo, es posible que estés ante algo adictivo para ti. Tienes que conectarte con tu sentir y fortalecerte, que en este caso sería: fuerte ante «el querer tener problemas», ante «la necesidad de problemas»– ante «el deseo de tener problemas».

Llevado al tema del tabaco que es más sencillo de entender: Si quiere fumar, que la persona esté fuerte con ello. Y si no quiere fumar que esté fuerte con ello también, para que no le dañe. Y que la necesidad de fumar o no fumar que esté fuerte también. Lo mismo con el deseo: deseo de fumar, que esté fuerte la persona ante ello y si no hay deseo, también fuerte. Así la persona tiene las dos elecciones para estar fuerte y puede mantenerse tranquila acerca de la situación, y no va a estar detonado por otras cosas en su vida que le crean problemas acerca del no fumar o el pensamiento de que se equivocó en su elección cuando se volvió fumador.

Ante cualquier estado adictivo que estés padeciendo, aclarar todo esto y entonces ver si realmente tienes un problema con fumar-no fumar, con tener problemas-no tener problemas… o si te pasa algo contigo mismo, e ir sintiendo todo lo que encuentres que te debilita como persona, que te quita energía y te vuelve negativo o propenso a las adicciones, sean químicas o a emociones.

Es importante ver el pasado, ver que te hizo empezar a fumar o a tener problemas. Conectar con el sentir, con el momento en que comenzó todo. Ver que te debilita o fascina acerca de fumar o de tener problemas. Lo que queremos es cambiar eso del pasado y que cuando tu mires tu presente, que estés fuerte, y ante el futuro, fuerte también. Hacer esto es corregirte tu mismo. Las correcciones van en la línea de que tú, como persona, estés fuerte para ser un «no fumador» o una persona «sin problemas», sean de salud, de relaciones, de dinero… Conectando con el sentir, tu consciente hace que percibas los cambios que te van aconteciendo por el hecho de conectar con el sentir. Todo es devolverte tu propio poder y el control de tu vida.

Si conectas con tu sentir y estás fuerte ante todas las experiencias negativas de la vida, vas a poder soportar todas tus experiencias, especialmente las pasadas. Y lo que es mejor, dejarán de tener efectos indeseables sobre ti.

Muchas veces creemos que la solución está en la lucha y luchamos con uñas y dientes para conseguir cosas que no cambian o que nunca llegan. Sucede que muchas veces actuamos desde la confusión, que como personas sentimos a cerca de nuestra vida, y como no podemos resolverlas, fumamos, nos drogamos, estamos en problemas, de dinero, de comida, de relaciones, y enmascaramos con todo esto nuestra debilidad que viene causada por nuestra confusión. Hay que conectar con el sentir, ya que conectar con otras cosas no nos está sirviendo de mucho.

Conectarte con tu sentir hace que no sientas la necesidad de drogas, alcohol, tabaco, café, comida, juego, problemas en las relaciones,
dinero, trabajo,… y que puedas elegir. Entonces elegirás lo correcto por instinto, por reflejos, por la propia inteligencia física que te coloca en el camino correcto. La mente no sirve de mucho, más bien de nada. Conectar con tu sentir y con tu inteligencia física es lo que te aporta calidad de vida.

En 2013, conectarte con el sentir es un proceso, una nueva forma de pensar, sentir y resolver los problemas de tu vida. Conectando con la causa, la razón, y la fuente de lo que te produce el problema o dificultad es como se resuelve tu situación.

¡Feliz Año 2013!

Ana Postigo

Consultora de Feng Shui

Louise L. Hay Teacher

www.yuenmetodo.es