La espalda es el eje sobre el que todos nuestros actos se apoyan, expresando una forma única y especial de estar en el mundo. Desde que nacemos, nuestro primer aliento, la necesidad de alimentarnos, el aprender a reptar, andar a gatas, erguirnos y comenzar a caminar, nuestras relaciones y cada una de nuestras experiencias vitales nos moldea el cuerpo bajo la directriz constante de la fuerza de la gravedad y nuestro impulso biológico primario de adaptación al medio.

Si el cuerpo es inteligente y adaptativo, ¿por qué una Escuela de Espalda?

Habría que preguntarse ¿por qué hay personas que llevan tacones altos acortando bruscamente el tendón de Aquiles y desequilibrando la musculatura posterior?, ¿por qué pasamos horas delante del ordenador en una postura inadecuada en un asiento que nos provoca dolor?, ¿por qué comemos y bebemos aquello que sabemos que no es sano?, ¿por qué hacemos deporte de forma compulsiva «machacando» nuestras articulaciones?

Para entender estas y otras conductas similares tendríamos que adentrarnos en el campo de la psicología y áreas de estudio afines, pero sí podemos indicar que el cuerpo se configura con el objeto de cumplir con nuestras demandas, por poco saludables que éstas sean.

¿Y no se queja?, desde luego que lo hace. Al principio, susurrando; después, mediante molestias y, por último, gritando a través del dolor y la limitación de movimientos. Pero aun así somos capaces de tiranizarlo ahogando sus gritos bajo la dictadura de nuestras ideas.

Si tenemos un auténtico deseo de estar sanos y de poder movernos sin limitaciones, sin molestias y con libertad no hay otro camino que el de recuperar la escucha activa y sincera de nuestro cuerpo con su lenguaje de sensaciones. Al hacerlo, accederemos a una valiosa y precisa información que nos ayudará a encontrar el equilibrio entre nuestros deseos y el respeto corporal.

Para ello tenemos que re-aprender a escuchar de una forma abierta y sincera el lenguaje corporal, pues hace tiempo que abandonamos esa práctica.

¿Cómo podemos re-aprender a escuchar a nuestro cuerpo?

Bajo esta idea caben infinidad de aproximaciones que han tratado y tratan de recuperar la conexión y escucha del cuerpo: Movimiento Integral, Feldenkrais, Técnica Alexander, Eutonía, Estiramientos de Cadenas Musculares, GDS, etc. Algunas de estas escuelas son más globales en su forma de trabajar con la persona y otras más analíticas. Para este artículo me voy a centrar en el método basado en SGA (Streching Global Activo).

SGA

El Streching Global Activo (SGA), emana de la fuente del creador del método fisioterapéutico Reeducación Postural Global (RPG), Philippe Souchard. Se basa en varios principios, de los cuales nombro dos:

• Evitación del dolor y comodidad. No es un principio propiamente dicho de SGA, sino que es algo que muchos fisioterapeutas tienen bien aprendido y se aplica a cualquier trabajo corporal: ante distintos factores que configuran tu postura y tu forma de realizar los movimientos, la evitación del dolor y la comodidad serán los principales artífices, por encima incluso de la propia salud. Por ejemplo, si tienes un dolor en la rodilla derecha tu cuerpo se va a reorganizar para que le exijas menos carga y, para ello, provocará que lleves el peso hacia el lado izquierdo, con el consiguiente desalineamiento de tu pelvis, columna y hombros, que acabarán generando tensiones, molestias y limitaciones en esas otras zonas. Por otro lado, si para evitar molestias en la parte superior de la espalda mientras estás con el ordenador o leyendo decides prestar atención a llevar los hombros atrás, alargar el cuello y descender los hombros, estarás un breve tiempo así, pues esto no es cómodo para ti y de forma no consciente vuelves a tu zona de «confort».

• Los músculos se organizan en forma de cadenas musculares: conjuntos de músculos que realizan una misma función, por ejemplo, respirar. Cualquier alteración en uno de los componentes de esa cadena tiene una repercusión global en la función en sí, si bien el concepto es aplicable a otras funciones como la marcha, estar de pie, etc. Este concepto es importante a la hora de abordar el trabajo corporal. Un ejemplo, si estiro sólo un músculo de la cadena estoy provocando un acortamiento del resto de músculos implicados; es decir, limitando más la función que trato de mejorar. Este hecho no se suele tener en cuenta en el campo deportivo y de la salud.

Además, el trabajo de SGA tiene un conjunto de peculiaridades y matices que lo hacen muy eficaz:

– Se trabaja de forma global debido a la configuración anatómico-funcional en forma de cadenas musculares.

– Es un trabajo activo. El participante debe crear la postura, mantenerla y prgresar en ella de forma consciente, en una contracción isométrica a la que se va ganando recorrido mediante pequeñas contracciones excéntricas. Como beneficio adicional, no solo eliminamos tensiones y ganamos en amplitud o rango de movimiento, sino que fortalecemos los tejidos.

– Se trabaja en frío; es decir, no hay proceso de calentamiento, pues la comprensión de la física de los materiales visco-elásticos (como el tejido miofascial) nos orienta en este sentido.

– La respiración es clave en el trabajo, pues uno de los extremos de las distintas cadenas musculares es el sistema respiratorio. Al espirar de una forma determinada alargamos los extremos de cada cadena.

SGA y Escuela de Espalda

La propuesta didáctica de Escuela de Espalda permite al participante conocer las distintas autoposturas propias del método SGA y adquirir una mayor comprensión de su estructura corporal, aprendiendo a escuchar el cuerpo y a aplicar principios de ergonomía básica a los distintos elementos de su entorno habitual, con el fin de garantizar una buena salud a su espalda y aliviar o prevenir dolores. Posteriormente, el alumno estará capacitado para continuar con las prácticas de forma independiente en su casa o lugar de entrenamiento.

A quién va dirigido

Desde la edad infantil en adelante todo el mundo se puede beneficiar de aprender a conocer y cuidar su espalda para detectar y prevenir sus compensaciones habituales mediante un sencillo trabajo corporal que no requiere de costosos medios tecnológicos: una esterilla o colchoneta y una pared libre son los elementos básicos para comenzar a practicar.

También es muy recomendable si tienes o has tenido problemas de espalda que están, o han sido tratados por profesionales de la salud, que te recomiendan una práctica continua de higiene postural para evitar nuevos episodios de dolor o limitación de movimiento.

Igualmente, cualquier deportista que quiera incrementar su rendimiento y llevar a cabo un trabajo preventivo de lesiones y molestias. En este caso, el SGA debe ser periodizado en coordinación con el equipo de entrenamiento.

Por último, en personas que quieren realizar un trabajo basado en SGA muy adaptado a su tipología corporal e historial de molestias y limitaciones es muy importante realizar un estudio previo personalizado de su estructura corporal y nivel de compensaciones. «Se suele decir que la edad de una persona viene dada por la edad de su espalda, así que dedica tiempo al auto-cuidado y explorar lo que una espalda sana puede aportar en tu calidad de vida y su expresión en cada movimiento».

Rafael G. de Silva

Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y Deportiva.

Conduce programas de Mindfulness y de Escuela de Espalda.

Colaborador de Prasad Ocio Saludable

www.prasad-ociosaludable.com