Cuando la mente descansa durante el sueño, o está desconectada por la anestesia, no hay dolor; no hay preocupaciones ni ansiedades. Las preocupaciones son puras creaciones mentales. No existen en absoluto en nuestro Ser interno.

La causa raíz es la ignorancia, si ésta es aniquilada, las ansiedades y preocupaciones desaparecen por sí mismas.

“Tengo que cuidar de mis hijos y ancianos padres.

Tengo que cuidar de mi pareja,

de mi casa,

de mis animales.

Tengo que cuidar de mi cuerpo, etc.”

La identificación es el factor principal que te exige cuidados y trae preocupaciones.

Cuando nos identificamos con nuestro cuerpo en exceso surgen factores negativos poco a poco en nuestra mente, que nos alejan de nuestro Ser.

Hábitos que aumentan nuestras preocupaciones

La identificación del Ser con este cuerpo se extiende a los que están conectados a él, como la familia, la casa, los amigos, etc. y los cuidados aumentan un cien por cien. Por ejemplo:

Tendrás que cuidar de todas esas personas, también de los juguetes de tu hijo, porque los juguetes están relacionados con él, etc. Alimentando así un flujo constante de pensamientos de preocupación.

Mirarse demasiado al espejo, llevar ropa de moda, el uso excesivo de aceites, cremas, maquillaje… intensifica la identificación con el cuerpo aumentando la necesidad de estos cuidados.

Estas preocupaciones que derivan en estados ansiosos que merman nuestra mente pueden no tener fin.

No hay que buscar culpables, somos nosotros mismos los creadores de estos pensamientos. Al igual que el gusano de seda y la araña crean una red de su saliva, que será su propia destrucción; así el hombre crea estas preocupaciones para su propia destrucción, fruto de la ignorancia.

Los efectos de la preocupación

Las preocupaciones perjudican la digestión, producen agotamiento y minan la vitalidad y el vigor. La energía mental se disipa y se acorta la vida de una persona. Muchas enfermedades tienen su origen en las preocupaciones simples acumuladas. Las preocupaciones constantes tienen un efecto corrosivo en el cerebro, los tejidos, los nervios y las células.

¿Quién está libre de preocupaciones?

Hoy en día hay mucha competencia en todas partes. Muchas personas buscan trabajo preguntándose cómo van a pagar sus deudas. Los negocios se hunden, hay poco empleo, los trabajadores se preocupan de sus puestos, salarios; los estudiantes por sus exámenes, por que no saben si servirán sus estudios para emplearse, para poder independizarse, etc.

Es interminable la lista de preocupaciones que ocupan el pensamiento de las personas.

Pero entonces… ¿quién está libre de preocupaciones en este mundo?

Aquel que ha llegado al conocimiento del Ser, mediante la no identificación está libre de preocupaciones.

Círculo vicioso

Algunas personas han desarrollado el hábito de preocuparse de manera excesiva, han creado una especie de tiovivo interno donde los pensamientos de preocupación vuelven una y otra vez, y la mente se vuelve un círculo.

No se puede encontrar en sus caras ni una pizca de alegría. Están tristes y deprimidas. La tristeza es una especie de enfermedad epidémica, cuando se entra en contacto con ella uno se siente afectado. Estos pensamientos contaminan la atmósfera mental y el pensamiento del mundo.

Antídoto

¿Por qué dar cabida a las preocupaciones? ¿Nos preocupamos innecesariamente?

Utiliza siempre la razón y el sentido común, no te dejes arrastrar por las emociones. Sé sagaz y prudente, desarrolla la previsión, podrás evitar peligros y fracasos. Si eres cuidadoso y vigilante, si eres honesto y directo, si meditas a diario, hasta las dificultades pasarán dulcemente, sin afectarte lo más mínimo.

Conserva siempre una mente equilibrada. Sonríe y ríe siempre, permanece contento. Si te preocupas piensa en el opuesto, la alegría. Desarrolla este hábito.

Incluso si aparece una dificultad, conserva una mente fría. Recuerda esta fórmula: “INCLUSO ESTO PASARÁ”.

El método del pensamiento opuesto

Es difícil destruir los pensamientos de angustia atacándolos directamente. Se gasta la voluntad y se malgasta la energía.

El método de substitución o pensamiento opuesto es muy fácil y efectivo para la destrucción de cualquier pensamiento negativo. Cultiva en el jardín de tu mente pensamientos positivos y amables. Cada vez que una preocupación acuda a tu mente trata de que se trasforme en pensamientos positivos y amables, perdiendo fuerza y desapareciendo poco a poco. Sé vigilante.

10 CLAVES PARA LIBERARTE DE LA PREOCUPACIÓN

1- Establece la relación entre la identificación con tu cuerpo y tus preocupaciones.

2- Trata de eliminar los hábitos que te llevan a esa identificación con tu cuerpo. El espejo, el acicalamiento excesivo, la moda…

3- No te dejes llevar por la atmósfera general de preocupación exterior

4- Establece un hábito diario de meditación. Te ayudará a centrar y calmar tu mente.

5- Utiliza siempre la razón y el sentido común.

6- Desarrolla la previsión. Podrás evitar peligros y fracasos.

7- Sé cuidadoso y vigilante. Debes estar alerta tanto a factores externos como con tu propio mundo interno.

8- Ante las preocupaciones desarrolla el pensamiento opuesto.

9- Sonríe siempre, permanece contento.

10- Recuerda la fórmula: “Incluso esto pasará”.

Confía en tu Ser, tu no eres este cuerpo perecedero. Tú eres el Ser lleno de dicha que todo lo invade.

Colaboración del Centro

Internacional de Yoga

Sivananda Vedanta de

Madrid

www.sivananda.org/madrid