Muchos de nosotros nos llamamos Maestros de Reiki porque así nos lo han enseñado, haces un curso, realizas tus prácticas y te dan un diploma de Maestro con letras mayúsculas y entonces ya nos creemos con capacidad de cambiar la vida de otros.

Porque en realidad eso es ser un Maestro de Reiki, tener la capacidad de cambiar la vida de otras personas, como otros cambiaron la nuestra, y eso supone una gran responsabilidad. Olvidamos que iniciar a otra persona en Reiki es un privilegio, así me lo enseño mi Maestro, no es una cosa banal, para la mayoría de las personas que se inician se produce un cambio brutal en su vida a todos los niveles, físico, emocional y espiritual, aunque no sea eso lo que la persona busca, eso es lo que acaba ocurriendo. Por eso un Maestro es un guía, pero no un gurú, o un guía espiritual, sino un guía que pueda acompañar y aconsejar a la persona iniciada en los cambios que se dan en ella y en su entorno, para que aprenda y entienda lo que puede ocurrir y saberse acompañado y apoyado.

Porque lo primero debemos entender con humildad, es que es el alumno el que elige al maestro y por eso somos maestros, porque hay alumnos que nos eligen, y que para cualquier maestro es un privilegio que un alumno te elija como su maestro y mentor.

Así que, realmente yo creo, como dice mi Maestro, que hay muchos iniciados en Maestría, pero pocos terminados. Porque la mayoría de nosotros, por no decir todos, somos simplemente profes de una materia que dominamos más o menos, unos que estudian y se interesan más y otros que simplemente se quedan en el título y no van más allá, pero todos somos maestrillos, porque ser Maestro, ser un Sensei, Maestro en Japonés, supone tener consciencia de lo que hacemos por cada uno de nuestros alumnos, seguirles y apoyarles en su evolución y no dejar que se pierdan o confundan con ideas difusas sobre lo que es o no Reiki.

Cuando iniciamos a alguien en el primer nivel, lo iniciamos en el cambio a nivel físico, y esto supone un trabajo importante por parte del alumno, es llamado el despertar del terapeuta escondido. Se trabaja en el cuerpo, y se le prepara para un cambio profundo porque el cuerpo es el recipiente del espíritu y tiene que ser un buen recipiente, somos canales de energía, si el canal no esta suficientemente limpio, por muy limpia que sea la energía que pasamos, esta no tendrá la misma pureza con la que sale de la fuente. Por eso hay que inculcar esta idea a nuestros alumnos, el nivel I tiene que ser un trabajo constante nuestro para poder, si queremos llegar a ello, llegar a ayudar a otros adecuadamente.

Cuando iniciamos a alguien en segundo nivel añadimos en su campo aurico-energético el símbolo Mental/Emocional, nos une con el elemento agua, y esto provoca un cambio a nivel de electrones, provocándose un salto de los electrones. Como el mecanismo de la bombilla, se provoca un salto orbital eléctrico quántico y ocurre en todo el cuerpo.

Este salto provoca un cambio de consciencia, pasamos de tener valores exclusivamente materiales a tener unos valores emocionales sólidos y valiosos. Se producen cambios en los hábitos del alumno y se eleva la consciencia lo que provoca cambios en la manera de pensar y sentir, así dejamos de ver y estar con la gente de antes y dejamos de hacer las cosas que hacíamos antes.

Usui estudió mucho para ser un buen Maestro, muchas de sus técnicas las aprendió en China, donde como en Japón hay ideogramas para expresar una idea, y es esa idea abstracta pero completa lo que significa SENSEI, pero un ideograma no tiene sonido, un ideograma es el alma de la palabra, o KOTODAMA. Hasta que un maestro no entiende lo que este kotodama entraña en sí mismo, en su alma, no será un Maestro.

Usui, nuestro querido Maestro, antes de enseñar nada lo probaba en si mismo para ver si funcionaba. En Japón todos los Maestros se forman a nivel filosófico y espiritual antes de dedicarse a sus alumnos, es decir, estudiaban en profundidad las técnicas para enseñar no solo estas de manera mecánica, si no el alma espiritual de Reiki. Reiki allí se difunde haciendo buenos Maestros para poner semillas en todas partes del mundo, semillas son, alumnos bien formados que avancen o no en los niveles de Reiki, tengan una herramienta para cambiar sus vidas en todos los sentidos si así lo desean.

Todos, cualquier persona, puede ser maestro, todos podemos ayudar a la evolución del planeta pero para eso hay que trabajarse en la humildad y la espiritualidad primero.

Para eso están los 5 principios, La parte filosófica de Reiki esta basada en ellos. Los 5 principios nos ayudan a cultivar el amor y cuanto más amor, más cerca de la fuente nos hayamos, no importa como la concibamos. El orgullo y el egoísmo desaparece allí donde hay amor y esa es la base de Reiki.

Los 5 principios de Reiki son los 5 consejos que el Emperador Meiji les daba a sus ciudadanos para que no enfermaran y que Usui modifico después de hablar con él varias veces para solicitar ayuda, porque veía que sus pacientes volvían a enfermar. Volvían con las mismas dolencias.

Reiki Do era un camino para la iluminación (el Satori) para Usui, así debería ser para todos los profesores de Reiki que deseamos llegar a ser Maestros y aprender para poder transmitir correctamente la base espiritual de Reiki.

Según Reiki (Usui) durante el mandato del Emperador Meiji se realizó un cambio de consciencia para evolucionar y cambiar el planeta, eso quiso plasmar en los 125 poemas del Emperador Meiji, que él eligió de entre más de 100.000 para poder transmitir esto a sus alumnos, y nosotros necesitamos aprender de él esa parte espiritual y amorosa para con nosotros y el mundo, para poder ser mejores Maestros e iniciar a muchas personas para promover el cambio de consciencia mundial, que poco a poco se está dando.

Una de las principales cosas que debemos aprender para esto es avanzar por el camino del medio, ya que es el adecuado, no solo nos puede mover la materialidad, y el dinero, pero tampoco podemos movernos solo por la espiritualidad, debemos encontrar el termino medio, estamos entre el cielo y el suelo entre lo físico y lo espiritual y todas nuestras necesidades físicas deben estar cubiertas para poder dedicarnos a ser espirituales y después transcender la materialidad. Por eso la mayoría de nosotros, los que nos dedicamos a esto dedicamos una parte de nuestro trabajo a lo social, y otra parte como medio de vida.

La importancia de ser un Maestro de Reiki, es darse cuenta que no somos Maestros de nada, sino Aprendices de todo.

Carmen Cid Díaz
Maestra y terapeuta de Reiki
Maestra de Karuna Reiki y Gendai Reiki
Profesora de Bioelectrografía para España por la IUMAB
www.bioelectrografia.es