La prosperidad y el miedo son dos términos contradictorios y por tanto el dinero y miedos también lo son. La prosperidad es fluidez, facilidad, energía de flujo, liquidez, energía placentera, abundancia, riqueza y rapidez en la obtención. Los miedos nos paralizan en todas las facetas; es la sensación de no poder avanzar.

El miedo es la percepción de que la vida va más deprisa que nosotros, la sensación de pérdida de oportunidades; es sentir que estamos inmovilizados, sin ni siquiera percibir las opciones que la vida nos presenta a cada instante; saber que damos poco de sí, que las cosas son como son y no pueden cambiarse, que todo es oscuro e inevitable,  y no tenemos suficiente energía para conseguir nuestros sueños.

Es la sensación permanente de que se cierne sobre nosotros una noche oscura e intensa en la que no existe madrugada. Solo parece real la oscuridad y el frío. Lo demás dejamos de verlo y de sentirlo. No existe ni como posibilidad, no vemos otra cosa.

Pero esos miedos son irreales e irracionales. Se fabrica en las primeras etapas de nuestra vida y, si lo permitimos, condiciona toda nuestra existencia. Pero, solo si se lo permitimos.

Miedo que paraliza

Hay un viejo cuento que narra como un elefantito estaba atado con una cuerda a una estaca de la que no podía liberarse. Ese mismo elefantito, ya de mayor y con un cuerpo mucho más grande, seguía pensando, irracionalmente, que era imposible la liberación. Ni siquiera se la planteaba.

 

¿Esos miedos se pueden superar?  ¿La relación entre dinero y miedos? Sí, sin ningún género de dudas.

 

Existen cinco tipos de miedos que afectan directamente a la prosperidad y al dinero:

  • El Miedo al Fracaso,
  • Miedo al Éxito,
  • El Miedo a No Tener,
  • Miedo a Tener y
  • El Miedo a Perder.

 

Miedo al Fracaso es el más denso; cuando una persona ni siquiera es capaz de percibir que lo que está viviendo es un patrón y lo considera como una realidad inevitable. La persona se convierte en su miedo y lo actúa inconscientemente a cada instante. La solución es la desidentificación y que este se vaya reduciendo, hasta desaparecer.

El Miedo al Éxito es cuando reconoces que el fracaso es un patrón pero prefieres no dar el paso al éxito, aunque podrías, sea por lealtades familiares, pánico a los cambios, incapacidad de sostener la nueva energía y otros. Por ejemplo si en una familia el dinero se asocia con la deshonestidad, puedes preferir no tener dinero ni prosperidad.

Miedo a No Tener está muy extendido. Se basa en sentimientos y emociones carenciales. “No tener” es un patrón. La solución es ir dejando poco a poco de dar poder al patrón. Si el patrón se hace más pequeño, el temor mengua.

El Miedo a Tener es más sutil. Es muy inconsciente; el temor a no querer o no poder sostener la energía deseada, en este caso el dinero. Los casos pueden ser muy variados. En una constelación trabajamos con un cliente que deseaba el dinero, pero tenía aversión a tenerlo. En la constelación salió que en su sistema familiar el dinero estaba asociado a la enfermedad. Otros casos pueden explicar porque el 80 % de los que ganan cantidades altas en la lotería, lo pierden antes de dos años.

Por último se encuentra el Miedo a Perder, que está muy relacionado con los patrones prenatales, la urgencia de muerte y el temor a perder la vida.

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Tu eliges

La vida, al final, es una elección entre el amor, la prosperidad y el dinero por un lado, y el miedo y la carencia por otro. Y lo es a cada instante.

 

Sergio Pi

Coach de Prosperidad y Abundancia

Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la UAM

sergiopicoach.com