Acabamos de pasar por un gran portal cósmico, el del 11:11 que nos ha facilitado el desbloqueo y despeje de nuestro camino de vida

Es un momento de gran esclarecimiento para poder seguir avanzando, cada uno en su realidad y en su nivel evolutivo, así como conjuntamente, experimentando cada cual a su manera la realidad que vivimos en la Tierra y además una apertura de nuevos portales internos que se irán abriendo en la medida que cada uno lo vaya permitiendo y se vaya siendo más consciente de todo lo que ha representado esta nueva experiencia.

 

Esto, entre otros muchos beneficios, los iremos viviendo e integrando a medida que vayamos caminando bien anclados y conectados a nosotros mismos. Y digo bien conectados, porque si no lo estamos, andaremos deprimidos y perdidos sin saber por donde sopla el viento.

 

Por contrapunto, también estamos finalizando este año, que numerológicamente es 9 y que nos está permitiendo cerrar nuestros ciclos pasados que no habíamos cerrado para así poder abrirnos a nuestro nuevo ciclo vital, desprendidos, liberados y ligeros de ese equipaje que arrastrábamos todavía del pasado o pasados.

 

Y empezar el nuevo año 2017, numerológicamente 1, pisando fuerte, armados de coraje, valentía y valor para poder crear un nuevo ciclo de aprendizaje, de vida, de ascenso y evolución. Evidentemente si estamos enfocados en ello, porque si no nos enfocamos en evolucionar, avanzar, en ir hacia delante, es muy probable que en un momento dado nos demos cuenta de que hemos sido quizá arrastrados hacia atrás. Y recuperarnos de ese retroceso a veces no resulta nada fácil.

 

Cuantos de vosotros estaréis pensando que una vez más con el portal del 11:11, cada año nos cuentan lo mismo, que lo que nos comunican en ciertos niveles es muy optimista y esperanzador pero luego ves el panorama terrenal y no es tan bonito como nos gustaría y seguramente entráis en desánimo, tirando la toalla y esperando una vez más a que el mundo se arregle él solito o sin más, que lo arreglen los demás.

 

Esto es cosa de todos, es la labor que hacemos entre todos los seres humanos. El enfoque que deberíamos tener a nivel colectivo, es que estuviéramos informados de lo que sucede en el universo, de los avances científicos antecedidos por los espirituales, de lo que somos capaces de crear desde nosotros mismos si aunamos nuestros esfuerzos y nos enfocamos todos a una.

 

Si, ya sé que suena muy bonito. Es cierto, a veces se hace duro sobretodo si resistes al cambio. Muchos, por miedo, deciden quedarse en el pasado en lugar de seguir avanzando. Y pretenden así, anclados en lo antiguo y obsoleto, evolucionar y que el mundo se transforme en un abrir y cerrar de ojos.

 

Estamos en constante evolución; la Tierra lo está también y nosotros con ella. Si no hay una buena comprensión de este proceso por el que estamos atravesando, no seremos capaces de mantenernos firmes y anclados en nuestra luz.

 

Si no existe una conexión total con nuestro ser, con nuestra verdad, con nuestra verdadera esencia, seguiremos sin tener el poder en nosotros mismos y seguiremos deambulando por la vida en busca de respuestas externas y en busca de agarrarnos al primero que pase que prometa una serie de ventajas y resultados seguros para nuestra vida. Sin saber ni siquiera con qué intenciones lo hace y hacia donde nos dirigimos si le seguimos y hacemos caso de todo, al pie de la letra. 

 

Esta es una conexión firme y permanente con tu autenticidad, con tu divinidad, con tu verdadero ser, con tu esencia, una conexión que te permite seguirte a ti mismo, que te permite ser fiel a tus creencias, que te permite liberarte de los miedos, liberarte de aquello que creíste que era tu responsabilidad y no lo era. Una conexión infinita ya a tu multidimiensionalidad y a encontrar la verdad dentro de ti y dejar de buscar fuera. Una nueva manera de relacionarte contigo mismo y de empezar a amarte y a quererte como nadie nunca lo ha hecho. Una conexión que te libera de seguir siendo una marioneta más, para convertirte en un ser empoderado, viviendo desde su más auténtica esencia y dispuesto a hacerlo con total soberanía.

 

Las personas que ya estamos conectadas con la técnica, hemos experimentado una gran transformación a mejor, porque cambias tu vida (y fijaros que digo “cambias tu vida y no que la vida te cambia”) y es así, despiertas a tu divinidad creadora, dándote cuenta de que tú tienes el poder de crear el cambio que deseas. Tu vibración cambia y al esclarecerse todo tu campo, accedes a quien eres en realidad, te encuentras a ti mismo por fin y cuando eso sucede tu paradigma de conciencia se expande, se amplifica y todo se reordena en ti de manera perfecta.

 

Al fin y al cabo, somos semillas estelares habitando en este cuerpo humano y la labor que venimos a realizar en la Tierra, entre otras, es la de aprender a ser humanos, cada vez más. Por ello, es necesario estar en conexión y encontrar tu espacio humano para poder vivir conectado a tu verdad pero bien anclado a esta tierra.
Con todo vosotros una vez más, La Conexión®.

 

Montserrat Fernández Romera
La Conexión® y A.S. Activación del Ser®
Coach de la Nueva Conciencia
Experta en Gestión Emocional

Autora Libros: “La Creadora”, «El Mundo que Yo Creo
y «Creando Unidad”, “La Conexión®» de Natural Ediciones

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