¿Qué sentido tienen las emociones?… ¿cómo influyen en nuestra salud?… ¿se pueden evitar las emociones intensas que nos impiden sentir la alegría? La evidencia de esta relación (emociones-salud) y su estudio interesa cada día más pues nos acerca a una vida emocionalmente más equilibrada y, por lo tanto, más sana. Comprender las emociones y saber gestionarlas es aprender a cuidar nuestro bienestar.

El ser humano es una unidad compuesta de diferentes partes: física, mental-emocional y espiritual; la energía fluye en, y a través de ellas posibilitando la comunicación entre las partes para formar el estado que denominamos Vida.

Las emociones son parte de este lenguaje de comunicación entre los distintos planos energéticos que conforman el Ser que somos.

Cada vez se hace más evidente la relación entre las emociones y un estado de salud equilibrado: muchas enfermedades se reconocen con un componente mental-emocional denominado somatización.

Planos energéticos y jerarquia

La energía se manifiesta en distintos planos: físico, mental-emocional y espiritual; la diferencia entre estos planos está en la vibración de esta energía. En el plano físico la energía vibra de forma pesada, lenta, densa y va aumentando la vibración en el plano mental-emocional hasta hacerse casi sublime en el plano espiritual.

El orden del Universo se sostiene gracias a una jerarquía; las energías más ligeras o sublimes mandan sobre las energías densas. Así, la energía espiritual es la de mayor rango (vibra fuera del espacio y del tiempo) y, por lo tanto, la más influyente en las demás. Por esta razón, las energías mentales-emocionales (las emociones) influyen en el cuerpo físico más que el cuerpo físico sobre las emociones.

Las emociones están en el plano intermedio entre la materia y el espíritu. Comunican estos dos planos energéticos posibilitando la armonía de la unidad. Suponen, por lo tanto, un lenguaje, un sistema de comunicación entre los otros dos planos. Aprender este lenguaje y su significado nos acerca a una armonía del conjunto de nuestro ser y esto supone un estado de equilibrio y de buena salud.

Mente-emociones y salud

En ocasiones los pensamientos definen que nos sintamos agobiados o ansiosos. A veces un dolor nos pone de mal humor. Es difícil distinguir si es antes el pensamiento o la emoción. Además, los pensamientos inconscientes generan también emociones suponiendo un campo difícil de abordar. Piense lo que piense, si mi pensamiento es de vibración baja la emoción generada será densa, lenta y pesada. Si lo que siento es ligero y sublime significa que mis pensamientos son de vibración ligera. Si pienso intensamente, sentiré de forma intensa y si no me tomo demasiado en serio mis pensamientos, no tendré emociones demasiado intensas.

Uno de los mayores problemas de salud en la actualidad es provocado por la mala gestión de la mente, de los pensamientos y de las emociones. Las emociones intensas y sostenidas en el tiempo provocan estrés, con el riesgo de provocar desequilibrios que derivan en enfermedades. Tenemos comida, ropa y refugio para llevar una vida tranquila pero vivimos como si estuviéramos continuamente amenazados por un león que nos va a comer. Si nuestros pensamientos y emociones se generan a partir del miedo, no podremos actuar de forma equilibrada. Si son generados por el Amor, encontramos la senda del equilibrio que nos lleva a la paz y a la serenidad interior.

¿Cómo se puede descifrar el lenguaje de las emociones?

Para entender el lenguaje de las emociones es bueno utilizar las dos partes de la mente: la razón para entender y relacionar ideas y la intuición e imaginación para proyectarnos a una realidad atemporal; así podremos comprender el lenguaje simbólico que la Vida nos propone.

La interpretación de los símbolos que nos sugiere la enfermedad, la relación entre los órganos y las emociones así como la relación entre los centros energéticos y las emociones son buenos recursos para una mayor comprensión de la repercusión que la enfermedad tiene sobre nuestro estado de salud.

Pero cualquier emoción en desequilibrio nos habla de una forma desequilibrada de entender lo que nos sucede, una forma de pensamiento que nos está desequilibrando. Detectar estos pensamientos es el primer paso para comprender este mecanismo y poder actuar sobre él.

Comprender lo que nos ocurre y cómo nos afecta es indispensable para avanzar pues ningún problema se soluciona desde el mismo nivel de conciencia desde el que se generó. Y es esta comprensión la que nos hace aumentar nuestro nivel de conciencia.

El reto de las dificultades

LA SOMBRA: todo aquello que rechazamos de nosotros mismos lo llevamos al inconsciente. Perdemos la posibilidad de darnos cuenta de aquello que está condicionando nuestra forma de sentir: los pensamientos inconscientes que una vez supusieron un dolor infranqueable y que se repiten para poder ser actualizados.

EL CONTROL: querer evitar el dolor nos lleva a evitar sentir. Cierta tolerancia a la frustración y al dolor, (que no al sufrimiento) es necesaria para crecer y madurar.

IDENTIFICACIÓN: si creo que soy lo que pienso, lo que siento o la enfermedad que tengo, me limito a una parte de mi ser y entro en un bucle de placer-sufrimiento que me lleva al desequilibrio. Si me identifico con la totalidad de mi ser, con mi parte espiritual, adquiero el poder de cambiar mi forma de pensar y de sentir.

ALIMENTACIÓN: la alimentación suele estar detrás de todos los problemas de salud en mayor o menor medida. Aprender a nutrirnos es indispensable para una mente sana.

MASA MENTAL NEGATIVA: el lenguaje social está basado en lo negativo. Esto tiene como consecuencia que nuestra mente esté educada en negativo. Reeducar la mente hacia pensamientos positivos requiere valor y perseverancia.

Solución

La solución para que nuestras emociones afecten de forma positiva y no negativa en nuestra salud la tenemos cada uno. Hace falta conocer el funcionamiento de la mente para poder equilibrar los pensamientos y las emociones (asociadas a estos pensamientos, conscientes o inconscientes). Hace falta valor para enfrentar los miedos reflejados en los pensamientos negativos. Hace falta perseverancia para insistir en una reeducación mental. Hace falta apertura para cambiar los errores de nuestro sistema de creencias cuando éste ha quedado anclado por los miedos al cambio.

Pero cualquier persona que tenga verdadero interés en mantener un estado de salud equilibrado puede llegar a encontrar las claves para utilizar los pensamientos y las emociones a favor de su crecimiento y desarrollo. Cualquiera puede empezar hoy una nueva vida basada en aquello que esté dispuesto a pensar sobre ella. Piensa en una vida serena, llena de alegría y paz y obtendrás el resultado de tu creación… una vida serena, llena de alegría y paz.

Puedes elegir aquello que quieres sentir; puede no ser fácil al principio, pero un Ser tan Grande como eres tú no vino aquí a hacer cosas fáciles. Si tienes verdadero interés, el resto es cuestión de recorrer el camino descubriendo el lenguaje que la Vida te propone.

Deja que tu corazón te guíe… ¡se gasta tanta energía en lo negativo! Enfoca tu interés en la belleza y en la bondad. Mira sólo la parte que te enseña y renuncia a sentirte mal. Deja que tu Ser te guíe en un recorrido lleno de Luz y Calor.

Fernando García Suárez

Homeópata Unicista, Naturópata, Farmacéutico.

Codirector del Centro LIFe SALUD Y VIDA

www.lifesaludyvida.es