Fertilidad consciente, Sexualidad Sagrada.

Si nos planteamos la gestación como una oportunidad para transformar nuestras vidas, podemos encontrar un sentido especial a cada parte del proceso.

Incluso antes de que el bebé se instale en nuestro cuerpo, podemos percibir sensaciones que nos preparan para su llegada.

Muchas parejas se encuentran con dificultades en esta etapa. Existen varios factores que pueden provocar esas dificultades: fisiológicos, emocionales, mentales, y aunque no sea habitual que se hable de ello, también espirituales.

Si consideráramos al hombre/mujer de forma holística (holos=todo) y pusiéramos en foco en esta visión, observaríamos que en ocasiones, los problemas de fertilidad pueden darse en un plano a veces no tangible a nuestros ojos.

Es más que evidente que en las clínicas de fertilidad, tanto en la sanidad pública como en la privada, no se da una observación de esta percepción global, pero, ¿qué sucedería si formara parte de sus programas? Probablemente los porcentajes de éxito en las fecundaciones asistidas se dispararían. Si la percepción se realiza desde ese «holos», difícilmente se puede escapar alguna pieza del puzle. La realidad ahora mismo es que apenas se le da apoyo a la pareja fuera del plano físico.

SEXUALIDAD SAGRADA

Y ¿qué sucede con nuestra sexualidad?

Cuando conectamos con lo sacro de nuestro SER, la sexualidad se convierte también en algo sagrado. Cada vez más son las parejas que conectan desde esa parte sagrada para concebir. Y realmente mi opinión es que para cambiar el mundo, si cambiamos la forma de conectarnos sexualmente unos con otros y lo convertimos en algo físico, mental, emocional y espiritual, nuestros bebés llegan de una forma diferente. Y en esa Sexualidad Sagrada de la que hablo cabe todo. Me he encontrado en el mundo alternativo con muchas críticas hacia la fecundación asistida. Eso me ha hecho investigar e indagar en el tema y conectar también con lo sagrado desde ese lugar. ¿Por qué una pareja que está en un proceso de reproducción asistida ha de dejar de lado ese espacio sagrado? Realmente, si acompañamos desde el corazón todos los procesos, todo cabe. Como doula, acompañar procesos de fertilidad forma parte de mi día a día y observo los resultados positivos en parejas a las que se les respeta en su proceso, se les acompaña y se les aporta un programa holístico para su preconcepción y proceso de reproducción asistida si llega el caso.

La forma no es tan importante, cuando la base es el Amor. Conectemos con nuestra fuerza de Amor Incondicional para acompañar. Realmente, las parejas que están en esos procesos es lo que necesitan, porque esa visión les conecta con su propio Amor Incondicional.

El abanico de posibilidades en parejas con idea de gestar es amplio. Y la fórmula del acompañamiento para mí siempre es la misma: respeto a sus decisiones, apoyo emocional, escucha consciente y Amor Incondicional.

En el momento que nos conectamos con lo sacro que hay en nosotros, realizando una profunda mirada interna, entendiendo la unicidad de cada uno que nos conecta con la globalidad del todo, algo mágico surge desde lo más profundo. La magia de la vida… La semilla que está presente y que se convertirá en Pura Vida. Con Vida propia…

Os invito a realizar un profundo acercamiento hacia vuestra sexualidad sagrada y desde ese lugar compartirla. Si además está en vuestros planes crear vida y servir de vehículo para que algún alma encarne, poneros al servicio de vuestra sacralidad en esa unión, en ese proceso.

Está en nuestras manos conectarnos con el Cielo para traerlo a la Tierra… Está en nosotros el cambio real, a través de nuestros pensamientos, sentimientos y actos.

En la elección de una maternidad y paternidad conscientes, se engloba esta conexión con lo divino. Acompañar a los seres que llegan también antes de nacer, forma parte de esa conciencia.

Independientemente de las técnicas que elijamos para concebir, conectarse con esa parte pura de nuestra esencia, nos permite vivir y experimentar el proceso desde un lugar totalmente diferente.

ESTAR EN MODO ÚTERO

¿Qué es el modo útero?

Probablemente para cada uno de los que estáis leyendo estas líneas, estar en modo útero os diga cosas diferentes.

Hace unas semanas, en clase con un grupo de alumnas en formación para doulas (mis queridas mariposas), realizamos un ejercicio en el que les propuse ponerle palabras a lo que ellas consideran «estar en modo útero», una frase que yo utilizo mucho en mi día a día. Cada una respondió desde su más profundo sentir y salieron cosas como: la línea familiar; el dejar fluir la vida, aceptar, interiorizar; sentirse llena de su propia energía; acunar, proteger, ser centro de vida y energía positiva; fuente de vida, amor y unión; estar receptiva a la vida, palpitar con la ilusión y la vitalidad desde el silencio y la quietud, desde la apertura y el recogimiento, desde el calor del amor; sentir desde el corazón; la creatividad del Cielo y la receptividad de la Tierra; volver a la simplicidad de mi pensamiento, dibujar una sonrisa en mi útero; confiar; estar llena de vida; estar presente conectada a mi poder divino; estar creando desde cero, dando forma a lo que llegue, a lo que tiene que ser; fuerza, protección y amor; aislarme del exterior, estar hacia el interior, escucharme y aceptar; compromiso y constancia; feminidad, tranquilidad, cama; buscar, esperar, albergar, luz.

Todas estas definiciones me conectan profundamente con lo que yo describo como estar en modo útero: abierta a la receptividad, en la atracción hacia lo profundo, interiorizando y actuando si es necesario.

Todos, tanto hombres como mujeres, tenemos la capacidad de «ponernos en modo útero». Conectar con lo más profundo desde ahí puede ayudarnos a cambiar formas y patrones en la vida diaria que no nos permiten ver cuando estamos en el hacer, hacer y hacer.

En el proceso de la maternidad y paternidad, colocarse en modo útero nos permite observar de forma interna nuestro «holos», y conectarnos con esa Sexualidad Sagrada, esa fertilidad oculta y esa cocreación desde lo sutil.

Quiero agradecer desde estas líneas la entrega y dedicación de todos los profesionales con los que he trabajado a lo largo de estos años y de todas las personas que se han acercado a mí de una u otra forma y me han traído sabiduría y sobre todo conexión con el Amor Incondicional que ahora siento dentro de mí.

Tuty García Morodo

Directora de Khardaia, Centro de Salud y Vida

Doula, madre

www.khardaia.com