Este 15 de enero se cumplieron 48 años desde la inauguración del Shadak por Almudena Hauríe por mí.

Desde aquellas remotas fechas siempre hemos sido rigurosamente fieles en Shadak a los auténticos hatha-yoga (yoga psicofisiológico) y radja-yoga (yoga psicomental). Han pasado por nuestro centro más de medio millón de personas de todas la edades, creencias y paí­ses.

Todavía todos los dí­as impartimos clases de cinco de la tarde a diez de la noche, dando yo personalmente dos clases diarias de meditación y una de hatha-yoga, asistido para otras clases por un equipo de tres magníficas profesoras: Silvia, Adoración y Luisa. Shadak sigue conservando un sabor realmente entrañable y que destacan todos los alumnos, que son considerados nuestros amigos espirituales.