Los riesgos del agua embotellada en plástico

Recientemente han publicado varios artículos en periódicos relevantes a nivel nacional, tales como La Vanguardia, El Mundo, El Periódico, el ABC, acerca del peligro del agua contaminada por minúsculas partículas de plástico que causan daños en nuestra salud.

Estos artículos destacan un estudio realizado en la Universidad Estatal de Nueva York, por la profesora, Sherri Mason, en el cual se examinaron 250 botellas de once marcas conocidas diferentes, provenientes de nueve países. Como resultado, se obtuvo la existencia de microplásticos en el agua envasada en ellas.

En promedio, la media de partículas encontradas por los científicos en el agua embotellada fue de 10,4 de tamaño de 0,10 milímetros, y aún más pequeñas en mayor cantidad (aproximadamente unos 314,6 por litro de agua).

Dicha investigadora sostiene que existe un vínculo entre varios tipos de cáncer, la disminución de la cantidad de espermatozoides, y el incremento de algunas enfermedades como el déficit de atención o el autismo. El
año anterior, la misma universidad realizó un estudio de diversas aguas del grifo de varios países, en las que se encontraron algunas partículas de plástico, pero en una cantidad considerablemente menor que en la
de botella, por lo que en general, el agua del grifo es más segura que la embotellada.

Otras fuentes, como el artículo realizado por Ecologistas en Acción, señalan que los dos tipos de cáncer con mayor incidencia en España, el cáncer de mama en mujeres y el cáncer de próstata en hombres, están relacionados con la exposición a los disruptores endocrinos.

Los disruptores endocrinos son sustancias químicas que interfieren con el sistema endocrino del cuerpo y producen efectos adversos en el desarrollo, la reproducción, la neurología y el sistema inmunológico tanto en
los humanos como en animales. Es decir, son sustancias químicas capaces de alterar nuestro equilibrio hormonal, generando la interrupción de procesos fisiológicos controlados por hormonas.

En el agua aumenta de forma exponencial la cantidad de disruptores endocrinos cuando está en contacto con plásticos expuestos a altas temperaturas (ya sea en almacenaje, o transporte). La mejor solución para evitar estos problemas es beber agua del grifo previamente depurada, eliminando así: cloro, metales pesados, algunos tipos de partículas de plástico, etc. Es importante estar atento a que la tecnología de depuración no emita a su vez disruptores endocrinos. Por ello, lo ideal es que sean sistemas de cristal, o de plásticos certificados al 100% libres de disruptores endocrinos.

Muchas empresas que trabajan con plásticos en contacto con el agua, ponen en sus enunciados que están libres de BPA (Bisphenol-A), el más conocido de los disruptores endocrinos emitidos por los plásticos (está
prohibido totalmente en utensilios como los biberones). Dicho disruptor endocrino se utiliza básicamente para moldear el plástico, y al eliminarse, el plástico se encarece considerablemente de precio, por lo que la mayoría de las empresas optan por otro igual de peligroso pero menos conocido, llamado BHPF.

Alkanatur, consciente de dichos peligros, fabrica la única jarra a nivel mundial totalmente libre de cualquier tipo de disruptor endocrino emitido por los plásticos (puedes comprarla en Amazon). Todo ello certificado por el IBS perteneciente a la Universidad de Granada, y dirigido por el prestigioso Dr. Nicolás Olea.

Queremos resaltar especialmente que cualquiera de estos disruptores endocrinos ingerido de una forma aislada es peligroso, pero cuando combinamos varios de ellos, el efecto cóctel, centuplica los riesgos para la salud, por lo cual, un elemento tan vital como es el agua que bebemos cada día, con una capacidad tan alta de absorción de cualquier tipo de material, tendrá una influencia enorme en nuestra salud.

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