Como me han dicho los sabios de la India: “Sin el hombre (el homoanimal, que de momento no es más) este planeta sería un paraíso”.

Ya dije en años pasados que jamás volvería por Tordesillas mientras no cesase la brutalidad inexcusable, espantosa, horrenda, de lancear a un animal inocente como es un toro. ¡Hay que realmente no tener corazón (o tenerlo de acero) para fomentar esta vergonzosa y vergonzante costumbre!.

Si se trata de divertir al pueblo y darle entretenimiento y mantener esa monstruosa costumbre, que apoya el alcalde de la localidad, también él mismo podría prestarse como protagonista del espectáculo y dejarse lancear. ¿Le gustaría? ¿LLegaría a tal su altruísmo con sus vecinos para no ahorrarles entretenimiento?. ¡Vaya nivel de consciencia que hay que tener para proseguir con un espectáculo tan repugnante y lesivo para la sensibilidad de las personas rectas y nobles!.

De verdad, que igual que dijo Bernard Shawcuanto más conozco a la gente más quiero a mi perro”, tengo que decir que cuanto más conozco a determinada gente, más quiero a mi gato Emile. Por fortuna hay bellísimas personas que aman a los animales y les consideran sus iguales. ¡Corridas de toros, animales masacrados, espectáculos atroces hiriendo a seres inocentes!.

¡Vaya consciencia y conciencia la de un país tal!. Y los políticos o politicastros que, como el hipocrita y cobarde Pilatos, se lavan las manos al respecto.

Ramiro Calle

Director del Centro de Yoga Shadak y escritor

www.ramirocalle.com