Tomar conciencia de la mediumnidad

Mikel Lizarralde es muy joven, es muy cercano, pero con un alma muy vieja. Tiene una visión clara sobre la vida y la muerte, que desde muy niño posee la capacidad no sólo de ver, sino de comunicarse con los espíritus y percibirlos con todos los sentidos, así como predecir acontecimientos futuros.

Está considerado como uno de los mejores médiums a nivel internacional. Participa en eventos y conferencias por todo el mundo y dirige el Instituto de Ciencias Intuitivas y Terapéuticas de San Sebastián «Izarpe» desde 2008.

¿Cuándo tomaste conciencia de tu mediumnidad?

La mediumnidad llegó a mí de forma natural. Yo tenía percepciones especiales, sentía las energías de las plantas, de los animales, entendía lo que los perros me decían, cosas que yo vivía como algo natural.

Recuerdo cuando empecé a ir andando al colegio con otros chavales, mi hermano mayor y sus amigos. Durante ese camino solitario yo iba hablando solo, jugando y cantando canciones con Marisol.

Mi hermano se avergonzaba de mis cosas y les decía a mis padres “Mikel habla solo” así que en casa me tenían por un niño imaginativo y teatrero.

Un día, en la casa natal de mi padre, había una foto de una prima que murió arrollada por un tren. Al verla, yo pregunté: “¿Qué hace aquí Marisol?”. “No”, me dijeron, “esta es Mariángeles”. Era la misma que me acompañaba y cantaba conmigo en el camino al colegio.

En una ocasión, en un campamento de fin de semana con el colegio, por la noche sentí una energía heladora, un frío que se me metió por todos los huesos. Me despertó la presencia de Juanito, un familiar que estaba en el hospital, diciéndome: “Mañana me voy a morir”.

Yo me puse fatal, con un dolor muy fuerte en el estómago, y quería llegar a casa, necesitaba contarlo. A todos les dije que Juanito se iba a morir, que fueran a verlo. Cuando llegué del colegio estaban todos llorando porque acababan de llamar para decir que Juanito había muerto.

Mis padres se asustaron un poco. Yo empecé a llorar y a sentirme culpable. Pensaba que yo lo había provocado por decirlo, que yo había tenido la culpa.

Pasé un periodo retraído, en el que no quería hablar. Algunas veces se me presentó Juanito para decirme que estaba bien, pero durante tiempo tuve rechazo.


Escondía la mediumnidad a través de las cartas


A los 14 años descubrí la Baraja Española como adivinación. Ya no era Mikel quien decía las cosas que iban a pasar, eran las cartas, y yo me servía de ellas como soporte.

Más tarde, me compré un Tarot y hacía consultas. Y siempre decía: esto lo dice el Tarot. El detonante de que si yo lo decía ocurrirían las cosas, me marcó. Juanito me dejó mucho miedo.

Recuerdo ver imágenes como si estuviera viendo la televisión, sentía calor y frío, a veces tenía sensaciones y ganas de vomitar. Yo nunca me he querido dedicar a esto.


Cuando tenía visiones decía que había tenido un sueño, pero despierto.


En el año 94 vi a Marilyn Rossner en Antena 3 y me impactó. Más tarde una amiga me invitó a verla en el Palacio Miramar. No me dió mensaje, ni me miró, pero al final de la conferencia, cuando dijo que ofrecía dos becas para ir a Canadá, me encontré frente a ella.

¿Qué haces -me dijo- a qué te dedicas.? Tú tienes el don sin desarrollar. Escríbeme. No me olvidaré de ti.” Sentía la necesidad de aprender, pero yo no quería trabajar la mediumnidad. Era el mes de Agosto y en Abril me fui a Montreal.

Durante dos años y medio me formé en su escuela, sobre todo en comunicación mediúmnica. Me enseñaron técnicas y prácticas que me ayudaron a entender mejor el mundo de los espíritus, consiguiendo que el don no me controlara a mí, y a comprender cómo podía establecer una comunicación segura, tangible y de ayuda para la persona.

En el 2006 me fui a Inglaterra, a la Unión Espiritualista Británica (SNU). Allí mejoré mi técnica y me enriquecí de las múltiples y distintas maneras de comunicarse con el más allá y de hacer videncia.

25 1 entrevista mikel - Entrevista a Mikel Lizarralde

¿Qué es la muerte para Mikel Lizarralde?

La muerte no es el final. Nadie nace solo y nadie muere solo. Cuando estamos a punto de dejar este plano, vienen familiares a esperarnos y a recibirnos, es un proceso dual. Aquí lloramos al que se va y allí le dan la bienvenida.

La mediumnidad nos hace mirar cara a cara a la muerte, sin miedo alguno, y a la vez nos sirve de consuelo cuando los seres que amamos traspasan los límites de este mundo. Cuando sabes que la vida continúa, la muerte de tus seres queridos la ves de otra manera; sientes el dolor y la ausencia, pero sin sufrimiento.

¿Afecta la forma de morir en el tránsito al otro mundo?

Antes de que ocurra la muerte física, el alma empieza a salir del cuerpo. Hay personas que tienen un proceso más rápido que otras. Depende también de cuán conscientes eran de su muerte y sus creencias.

La actitud de los familiares durante el tránsito también es muy importante. Cuando siguen más cercanos a la Tierra y nos ven llorar quieren acercarse a nosotros, sienten que la familia los necesita y nos quieren ayudar. Los lloros y lamentos tipo “no te vayas”, “no me dejes”, “qué voy a hacer sin ti”, no ayudan; más bien los retienen en su proceso.

mikel - Entrevista a Mikel Lizarralde

El mundo espiritual es un mundo de amor y compasión.

Hay tránsitos más difíciles cuando las muertes son traumáticas, por accidente o suicidio, o cuando han sufrido un shock muy fuerte, donde no se reconocen como muertos. Creen que siguen en este plano como ocurre en la película “El sexto sentido”. Pero cuando se dan cuenta, se despiden y van al plano de luz.

¿Cómo se les puede ayudar a hacer que ese paso sea más llevadero?

Orar y enviarles amor. El lenguaje del corazón es la intención. La emoción la reciben a la velocidad del pensamiento.

Hacer lo que sintamos con el corazón, una oración y una vela blanca para ayudarles a encontrar la luz.

Muchas personas dicen haber sentido la presencia de un ser querido después de su muerte. ¿Por qué se aparecen?

El mundo espiritual es un mundo de amor y compasión. No hay que tenerle miedo a la muerte ni al más allá, porque en realidad los espíritus lo que quieren es hacernos saber que no han muerto, que siguen guiándonos.

Las almas son una forma de energía amorosa. No pueden interferir en nuestra vida y lo que hacen es desde el amor incondicional, para que dejemos de tener miedo a ese otro mundo.

Se comunican más por el apego que siguen teniendo hacia nosotros. Vienen a consolarnos y a ayudarnos a llevar mejor el duelo o a tomar las mejores decisiones. Desde el otro lado ven nuestro camino de vida y las decisiones que tomamos. No pueden interferir en nuestro libre albedrio, pero desde el amor si pueden ayudarnos a tener una vida acorde con nuestra misión de alma.

¿Cómo ves y sientes a los espíritus en una demostración pública, en una sala dónde hay más de doscientas personas?

La vida después de la muerte es una realidad. El otro mundo es una extensión de este. No es tangible, pero la comunicación es real, es verificable; cuando te hablan los oyes, tienes su percepción física, emociones, sensaciones, una comunicación que funciona de diferentes formas.

La persona muere con su conciencia, con su carácter, con su manera de ser. Siguen siendo ellos con sus virtudes y sus defectos. No viene el que yo quiero, viene el que más necesidad tiene de venir.


El espíritu es el que elige venir a quien va a darle el mensaje. Siento esa conexión a nivel emocional.


Veo la imagen, el busto, símbolos, colores y letras que se relacionan con el espíritu y que me ayudan a identificarlo. Siento las sensaciones físicas y psicológicas de cómo fue su proceso de muerte, y cuando empiezo a describir lo que veo, empiezo a sentir en mi cuerpo sus emociones, su carácter y su personalidad.

Dan evidencias de su vida en la Tierra. Algunas veces nos avisan de un peligro, un accidente, otras nos dan información sobre algo que estamos buscando o no comprendemos. La mayoría de las comunicaciones son más cercanas a la muerte, con el paso del tiempo se diluyen.


El mundo espiritual es un mundo de amor y compasión


¿Cómo sabes a quien tienes que darle el mensaje?

Es una luz más fuerte o notoria la que me lleva hasta la persona que va a recibir el mensaje. Siento una sensación que sale de mi plexo solar y me lleva a hablar, me arrastra hacia esa persona, y lo veo tan claro, que para mi no hay duda.

¿Necesitas prepararte antes de esas sesiones de mediumnidad?

Es necesario. Para mi es cómo un hábito, como un respeto hacía los espíritus y hacía las personas. Si me encuentro más cansado no pruebo carne ni alcohol. Me preparo, medito, hago una oración e invoco a los seres más elevados para que vengan y me ayuden a que los mensajes que reciba sean de ayuda para las personas y puedan aliviar su dolor.


Hay personas que dicen invocar a sus seres fallecidos y pedirles favores


Hay que ser responsables y dejarles tranquilos. No es malo, pero solamente pedirles ayuda cuando realmente la necesitas y sabes que en ese problema concreto o decisión te pueden ayudar. Hay que saber pedir con concordancia.

¿Existen evidencias y pruebas científicas del más allá?

Todas las tradiciones espirituales han hablado de que con la muerte la vida no termina. No tenemos un alma, somos un alma.

Según estudios científicos, más de 25 millones de pacientes que han sufrido una E.C.M. (Experiencias Cercanas a la Muerte), corroboran lo que la física cuántica ya sabe, somos materia y energía a la vez.

Investigaciones recientes ponen de manifiesto que las ECM no obedecen a procesos químicos neuronales, sino que la conciencia va más allá de la muerte, una prueba más de que la vida continúa.

Muchos médicos corroboran que las personas que han pasado por esta experiencia pierden el miedo a la muerte, porque han estado allí y saben que no pasa nada y eso les cambia su manera de vivir.

¿Cómo ves el futuro de la humanidad?

Creo en los cambios que muchas personas podemos hacer. Unirnos desde el amor y vivir una vida con más sintonía con la tierra.