Don Miguel ha dedicado su vida a compartir la sabiduría Tolteca, traduciéndola en conceptos prácticos que promueven la transformación a través de la verdad y el sentido común a través de su bestseller «Los Cuatro Acuerdos» entre otros libros

Don Miguel Ruíz nació dentro de una familia de curanderos y fue criado en el México rural por su madre curandera y su abuelo nagual (chaman).

La familia esperaba que don Miguel acogiera su legado milenario de curación y enseñanza como nagual, llevando el esoterismo y conocimiento Tolteca. En cambio, distraído por la vida moderna, don Miguel prefirió estudiar Ciencias Medicas para luego enseñar y practicar como cirujano.

Don Miguel comenzó sus enseñanzas ancestrales, en los Estados Unidos junto con su madre, la Curandera Sarita, en 1987. Enseñaba a grupos pequeños de personas dentro de un salón en Logan Heights, Ca. Comenzó a compartir su sabiduría que se plasmó en el libro ir?t=espaciohumano 21&l=alb&o=30&a=847953253X - D. Miguel Ruiz, Los Cuatro Acuerdos: "Es esencial aceptarnos y amarnos""Los Cuatro Acuerdos."

Se percata que a varios de sus estudiantes se les dificultaba aclarar su mente y Don Miguel crea una serie específica de herramientas, que al ser utilizadas, dan como resultado una transformación personal constante y permanente.

El mensaje de don Miguel es sencillo, práctico, universal y tan potente que puesto en práctica, aunque sea de poco en poco, cambia la vida. Don Miguel ha dedicado su vida a compartir la sabiduría Tolteca, traduciéndola en conceptos prácticos que promueven la transformación a través de la verdad y el sentido común.

Además de «Los cuatro Acuerdos» y de «ir?t=espaciohumano 21&l=alb&o=30&a=1878424696 - D. Miguel Ruiz, Los Cuatro Acuerdos: "Es esencial aceptarnos y amarnos", es también autor de «La Voz del Conocimiento», «Oraciones», y «La Maestría del Amor».

Los Cuatro Acuerdos + el Quinto de Miguel Ruiz

1.- Sé impecable con tus palabras
Hablar con integridad siendo conscientes y respetando el poder de las palabras, evitando hablar en contra de sí mismo y de los demás. Utilizar ese poder siempre en el sentido de la verdad y el amor.

2.- No te tomes nada personalmente
Lo que hacen los demás no es por nuestra culpa. Lo que otros dicen y hacen es una proyección de su propia realidad, de su propio sueño. Si se consigue ser inmune a las opiniones y acciones de otros, se consigue actuar libre de esas influencias.

3.- No hagas suposiciones
Hay que encontrar la fuerza para preguntar lo que realmente se quiere sin miedo a lo que nos puedan responder. Es necesario comunicarse de forma clara, autentica y libre de temor.

4.- Haz siempre lo máximo que puedas
Dar siempre lo mejor de cada uno en cualquier circunstancia para cumplir los acuerdos anteriores, evitando así juicios propios y arrepentimientos.

5.- Sé escéptico pero aprende a escuchar
No creer en ti mismo, ni en nadie. Hay que utilizar el poder de la duda para cuestionar todo lo que se escucha. Hay que escuchar la intención que hay detrás de las palabras para comprender el verdadero mensaje. ir?t=espaciohumano 21&l=alb&o=30&a=847953253X - D. Miguel Ruiz, Los Cuatro Acuerdos: "Es esencial aceptarnos y amarnos"

E.H. ¿Quiénes eran los toltecas y qué aporta la cosmología tolteca al pensamiento occidental?

M.R. La palabra «tolteca» significa artista. Los toltecas son actuales pero a los que se refiere la tradición es a los vivieron en México hace 2500 años y que crearon toda una filosofía, una mitología que influyó a toda América.

– En el primer acuerdo habla de la «impecabilidad en la palabra» ¿por qué con la palabra y no en los actos o con los pensamientos?

-El idioma que hablamos está hecho de palabras y utilizamos este idioma para crear la historia de nuestra vida. Los actos y los pensamientos son consecuencia de las palabras. Todo el conocimiento que tenemos, está hecho de palabras. El pensamiento no es más que esa voz del conocimiento que habla en nuestra mente con palabras que nadie más puede escuchar que nosotros; eso son los pensamientos.

-¿Tenemos conciencia de cómo usamos la palabra?

-La gran mayoría no tenemos esa conciencia porque una vez que aprendemos nuestro idioma y todo lo que conocemos, esto se hace automático, ni siquiera nos damos cuenta que estamos hablando nuestro lenguaje.

– ¿Se puede llegar a romper el hechizo negativo que producen algunas palabras?. Si es que sí como lograrlo? Si es que no ¿qué hacer al respecto?

-Por supuesto, el problema es que no nos damos cuenta que al utilizar las palabras estamos creando un hechizo que va a tener consecuencias en aquel que lo está recibiendo. Los seres humanos somos sumamente sugestibles; nuestras palabras son una sugerencia que puede crear consecuencias en aquellos que escuchan. Podríamos decir que la forma de quitarnos esos hechizos, es no creer en lo que se nos está diciendo. No creer en esas opiniones, no creer en esos juicios porque en realidad no es exactamente a cerca de nosotros, sino es una proyección de aquellos que lo están haciendo. La única forma, como decía, de romper ese hechizo es no creerlo. Entonces, en cuanto no creemos se le quita poder a esa opinión, se le quita poder a ese enjuiciamiento y no va a tener ningún efecto.

– ¿Cómo saber si uno es impecable con la palabra?

-Eso parece una pregunta muy, muy difícil, pero sin embargo, como dice mi hijo Don José, cuando habla de Abraham Lincoln. Lincoln decía: «Tengo una religión solamente y mi religión es si hago bien, me siento bien. Si hago mal, me siento mal.»

Esto puede ser una buena forma de saber si estamos siendo o no impecables con la palabra.

– ¿Cómo conseguir independencia de las opiniones de los demás?

-Eso es cuestión de tener conciencia de que nosotros utilizamos la palabra para crear la historia de nuestra vida y en la historia de nuestra vida nosotros somos los personajes principales y todos aquellos que viven en nuestra vida no son más que personajes secundarios, entonces, nos podemos dar cuenta que los demás hacen exactamente lo mismo. Ellos crean historias de su vida y en la historia de la vida de ellos, ellos son el personaje principal y nosotros únicamente somos unos personajes secundarios. La forma de conseguir esa independencias de las opiniones de los demás es darse cuanta que esas opiniones vienen de personajes secundarios aunque están basados en la vida real. Sin embargo, si hacemos caso de esas opiniones, si nos dejamos sugestionar por esas opiniones, nunca vamos a conseguir esa independencia. Cuando no estamos de acuerdo con esas opiniones y no nos afecta, es cuando conseguimos nuestra independencia.

– ¿Se puede vivir sin miedo?

-La respuesta obviamente es no, porque el miedo es completamente normal. El miedo es una parte del ser que custodia nuestra integridad, que nos va a ayudar cuando nuestra vida esté en peligro, cuando nuestro ser esté en peligro. Ese es el miedo real. Sin embargo, existe el otro tipo de miedo irracional y es este miedo el que causa tanto problema porque está hecho de la mala utilización de nuestra palabra; está hecho de tomar las cosas personalmente y está hecho de hacer muchas suposiciones. Todo eso crea ese miedo irracional y la consecuencia es que nuestra actitud cambia completamente. Lo hacemos lo mejor que podemos y ¡claro que se puede vivir sin ese miedo irracional!, pero con el miedo normal no se puede vivir porque es completamente necesario para nuestra integridad.

– ¿Se puede explicar la realidad? O a lo más que se puede pretender es explicarse el sueño terreno personal?

-Lo que estamos haciendo todo el tiempo es explicar nuestra realidad, la realidad que nosotros creamos. Esta realidad, por supuesto, está hecha con nuestras palabras, más esta realidad es virtual no es real, es únicamente verdad para nosotros. Entonces lo que hacemos todo el tiempo es narrar lo que estamos percibiendo, darle una interpretación. De esa forma estamos distorsionando la realidad que sí existe, sin embargo, por ejemplo, si vamos a hablar de un árbol, al explicarlo podemos escribir hasta un libro completo o una enciclopedia acerca de ese árbol. Sin embargo, si nosotros lo vemos, lo palpamos, lo percibimos, simplemente el hecho de hacerlo, habla mucho más de ese árbol que cualquier descripción que hagamos.

– ¿Cómo desenredar el «mitote» en el que vivimos?

-Lo primero es darnos cuenta que vivimos en ese mitote. Ese mitote, está hecho, por supuesto, de palabras, está hecho de pensamientos y es únicamente verdad en nuestra mente humana, y al compartirlo con nuestra sociedad, se hace un mitote social también. Pero existe solamente en la mente de aquellos que están participando en ese mitote. Como dijimos, en ese mitote es como estar en una plaza donde hay cientos de personas hablando al mismo tiempo y nadie está escuchando. Eso es lo que quiere decir mitote, y por eso, nuestro pensamiento es un mitote. En ese mitote podemos tener diálogos completos, podemos cambiar nuestra realidad en la forma en la que quisiéramos que hubiera sucedido.

La forma de terminar con ese mitote es buscar el silencio interno, el silencio interno que existe entre las palabras, entre los pensamientos. O sea, si tenemos un pensamiento, lo dejamos que termine y nos detenemos antes de que el próximo pensamiento se inicie. Ahí encontramos ese silencio interno y esa sea tal vez la única forma real de terminar con ese mitote.

– Hacer el máximo de lo que uno pueda, el cuarto acuerdo que propone- ¿supone trabajar al máximo sobre el sueño que llamamos realidad, aun sabiendo que es un sueño o bien hay que trabajar sobre planos superiores –espirituales- y deshacer el sueño?

-Es imposible deshacer el sueño porque nosotros estamos soñando todo el tiempo. Ahora, el cuarto acuerdo «Hagamos siempre lo mejor que podamos» está basado principalmente en nuestra imaginación, porque en nuestra imaginación todo es posible y podemos hacer reales nuestros sueños, si tenemos acción.

Todo aquello que podemos percibir hecho por los seres humanos, primero existe en nuestra imaginación y con la acción lo convertimos en realidad. De esa forma podemos darnos cuenta de que toda las civilizaciones que hemos creado desde los egipcios, los griegos, los mesopotamios, etc., primero existieron en la imaginación del ser humano y con la acción las hicimos realidad. Entonces, hacer lo máximo que uno pueda, realmente es convertir en realidad todos esos pensamientos, todo lo que existe en nuestra imaginación porque en nuestra imaginación podemos crear muchas cosas, pero si no tomamos la acción, nunca se van a convertir en realidad y esas se van a disipar.

– Ser Maestros en el Amor es la máxima aspiración de una gran mayoría de nuestros lectores ¿cuál sería el primer paso para entrar en ese camino?

– El primer paso es vernos a nosotros mismos tal y como somos, aceptarnos de esa forma y reaprender a amarnos. Es una unión entre nuestra mente y nuestro cuerpo que es lo que la palabra «yoga» significa, por ejemplo. Ese sería el primer gran paso para reencontrarse con ese amor. ir?t=espaciohumano 21&l=alb&o=30&a=847953253X - D. Miguel Ruiz, Los Cuatro Acuerdos: "Es esencial aceptarnos y amarnos"ir?t=espaciohumano 21&l=alb&o=30&a=1878424696 - D. Miguel Ruiz, Los Cuatro Acuerdos: "Es esencial aceptarnos y amarnos"ir?t=espaciohumano 21&l=alb&o=30&a=8479533927 - D. Miguel Ruiz, Los Cuatro Acuerdos: "Es esencial aceptarnos y amarnos"ir?t=espaciohumano 21&l=alb&o=30&a=B01B4RBCLS - D. Miguel Ruiz, Los Cuatro Acuerdos: "Es esencial aceptarnos y amarnos"

– La Paz de la que habla ¿se podría asimilar al Reino de los Cielos del que habla Jesús?

– Por supuesto, el reino de los cielos o el reino de los infiernos existe únicamente en nuestra mente. Entonces, al buscar ese silencio interno que existe entre los pensamientos es ahí donde vamos a encontrar ese reino de los cielos, donde somos auténticos, somos nosotros mismos.

– En este tiempo suenan muchas voces, en ocasiones podríamos tener la impresión que demasiadas ¿cómo distinguir el «escuchar» del «hechizo» de algunas voces?

– Como sabemos, el Quinto Acuerdo dice que debemos ser escépticos pero aprender a escuchar. El ser escéptico es porque al igual que nosotros creamos nuestra historia y es únicamente verdad para nosotros, todos los demás a nuestro alrededor, hacen exactamente lo mismo. Ellos crean su propia historia y es únicamente verdad para ellos. Por lo pronto, el ser escépticos pero aprender a escuchar, es escuchar lo que ellos dicen, no necesariamente creer lo que ellos dicen. Una vez que hacemos eso, vamos a tomar para nosotros todo aquello que es conveniente y nos va a ayudar para superarnos y vamos a dejar ir, sin enjuiciar, aquello en lo que no estamos de acuerdo.

No necesitamos tener ningún tipo de conflicto. Simplemente sabemos escuchar y no creemos porque al igual que nosotros, ellos creen tener la verdad completa y creen que todos los demás estamos equivocados. Entonces, ese hechizo son opiniones que vienen de estas personas y al aprender a escuchar y no creerles, esos hechizos no van a tener ningún efecto sobre nosotros.

– ¿Se puede aprender a escuchar desde el corazón, a pensar con el corazón?

– Al hablar de escuchar y de entender con el corazón vamos a pensar que el corazón es únicamente un símbolo que lo utilizamos para la expresión o la aceptación del amor. Sin embargo lo que exactamente se refiere es a nuestra integridad y definitivamente sí podemos escuchar con nuestra integridad y pensar con nuestra integridad.

– D. Miguel, desde su visión tolteca ¿significan algo fechas del 12-12-12 y 21-12-12? ¿Transmitieron los toltecas alguna visión del futuro de nuestro mundo?

– Nosotros siempre tenemos la curiosidad de saber nuestro futuro así que muchas veces se han creado mitologías, se han creado profecías, etc, pero realmente estas fecha no significan nada para mi. De la visión del futuro, los toltecas al igual que muchos, sabían que la humanidad es un solo ser, vivo y ensoñando, y sin conciencia, hasta ahorita, de lo que hace o de lo que no hace. Sin embargo, lo que he escuchado de este niño es que va a llegar un día en que ese gigante va a despertar y el día que ese gigante despierte todo va a cambiar completamente.

Aclaro que no se dicen fechas, no se dice cuándo va a suceder y si va a suceder. Sin embargo, me gustaría mucho pensar que va a ser un futuro más o menos próximo, como en los próximos 200-300 años. Sin embargo el cambio está sucediendo a cada momento. Entonces, nosotros queremos ser parte de ese cambio y nosotros somos el cambio que queremos ver en la humanidad. Entonces depende de nosotros que la humanidad cambie.

D. Miguel, muchisímas gracias por su tiempo y por sus respuestas.

Feliciana García Gómez

Para más info: www.miguelruiz.com