El estudio del árbol genealógico se basa, entre otras cosas, en la BNE (BioNeuroEmoción) es una metodología cuyo objetivo es encontrar la emoción oculta que subyace detrás de todo comportamiento disonante, expresado en forma de conductas antisociales, violencia, adicciones y síntomas físicos llamados enfermedades.

Para ello utilizamos varias técnicas, pero la más importante de ellas es la del estudio del árbol genealógico, al que nosotros llamamos transgeneracional.

Cuando analizamos un árbol genealógico, lo que se intenta es la toma de consciencia de la historia de la familia, y comprender el papel al que estamos inconscientemente invitados a jugar a lo largo de nuestras vidas, para así poder resolver situaciones que nuestros antepasados no pudieron o no supieron resolver.

Es la información que el inconsciente biológico guarda y que el clan familiar transmite de generación en generación, hasta que por fin es liberada.

Desde el comienzo de mi formación en BNE, me sentí fascinada por el tema del transgeneracional, sentí que ahí estaba la clave y pude comprobarlo enseguida, ya que me metí de lleno en el análisis de mi árbol.

En mi caso, las pistas que me daba el árbol eran fechas que se repetían e intuí que ahí había un secreto, que había algo que mi clan quería decirme. Cuando empecé a hacer preguntas, en este caso a mi madre, no obtuve ninguna respuesta, pero no porque ella no quisiera contestar a mis preguntas, era porque al ser un secreto lo había olvidado. Después de insistir y hacerle un montón de preguntas sobre posibles duelos, violaciones, incestos, etc, surgió de su boca uno de los secretos guardados por mi familia y cuando lo verbalizó, ella misma dijo: LO HABIA OLVIDADO.

Esa información, provocó en mí un sentimiento muy difícil de describir con palabras. De pronto entendí por qué, nunca había tenido pareja ni hijos. Me vino una gran emoción y lloré mucho, y después me sentí liberada.

No voy a negar, que en algún momento pensé en “la faena la que me había hecho el clan”, pero después, cuando entiendes e integras esa información, sólo sientes agradecimiento, porque has sido la elegida por la familia, para liberar ese secreto que ha marcado la vida de mis ascendientes y que ahora, al haberse liberado, ya no seguirá repitiéndose.

Se produjo en ese momento, lo que nosotros llamamos “toma de conciencia” y supe y sentí, que había sanado ese tema.

A medida que han ido avanzando los estudios sobre los casos tratados con BNE, se ha visto que la mayoría de los temas que tratamos en consulta tienen su origen en el árbol genealógico, hasta tal punto que es lo primero que miramos y por ello, es imprescindible que cuando se acuda a una consulta de BNE, se acuda con el árbol genealógico.

Todo lo que necesitamos saber está ahí.

Sinceramente, creo que los árboles genealógicos nos hablan, pero hemos de saber escucharlos y entender lo que nos quieren decir. Muchas veces, el hecho de no decirnos nada, de no saber nada de una parte de nuestra familia o de no tener ninguna fecha, ya nos da una pista, la de que la información que buscamos está en esa línea.

No podemos analizar un árbol sin un motivo concreto, porque no obtendremos ninguna información relevante.

Para el estudio del árbol transgeneracional siempre debemos de partir de un síntoma físico, o de un comportamiento que se repite a lo largo de nuestra vida y que hace que no nos sintamos bien, como por ejemplo personas que no pueden encontrar pareja, no pueden tener hijos, siempre encuentran parejas que las maltratan, o tienen continuas ruinas económicas, etc.

En base a la pregunta del consultante, el árbol nos dará una u otra información y la información que puede darnos para un síntoma físico, puede ser sustancialmente distinta a la que pueda darnos para otro síntoma físico distinto y el árbol genealógico será siempre el mismo.
Dos hermanos tienen el mismo árbol, pero la información del árbol para cada uno de ellos será distinta.

Nacemos ya programados, traemos con nosotros toda la información del clan.

En un primer momento se consideraban básicas las fechas, eran la clave, pero a medida que ha ido evolucionando esta metodología se ha podido comprobar que hay información que el árbol esconde y que no está relacionada con las fechas.

En el último CP3 celebrado en España, Enric Corbera nos dio esta valiosa información:

“EL SECRETO ESTA EN ENCONTRAR LA LOGICA DEL ÁRBOL Y PARA ESO NO HACEN FALTA NI LAS FECHAS”.

De todas formas, siguen siendo una de las pistas más importante con la que contamos, junto con la del nombre.
Aconsejo y animo a todo el mundo a que investiguen sus orígenes, a que pregunten a sus familiares si aún están vivos, sobre los secretos de la familia, y por cierto, “TODAS LAS FAMILIAS GUARDAN SECRETOS”.

Cuando empiezas a preparar tu árbol, se produce ya una gran labor de toma de conciencia y muchas personas han sanado sus conflictos por el simple hecho de hacer su árbol y sacar a la luz los secretos de la familia.

También te ayuda a entender el comportamiento de tu familia y hechos que antes no lograbas comprender, ahora los ves completamente lógicos y normales.

A menudo es más fácil de lo que creemos liberarnos de los secretos de familia, puesto que aunque se trate de sucesos considerados atroces, el hecho de expresarlos y sacarlos fuera hace que dejen de estar en el lado oscuro de la mente. Una vez que la palabra es expresada, una vez la toma de consciencia es verbalizada, se libera el inconsciente.

Muchas veces, con la simple toma de conciencia, resuelves el problema, otras veces, es necesario acudir a otras técnicas para cambiar la información.

La toma de consciencia no es entender la situación, es sentirla, integrarla y perdonarla.

El estudio de nuestro árbol familiar, nos puede cambiar la vida y ayudarnos a ver a nuestra familia con otra mirada.

Lluisa Moral

Especialista en BioNeuroEmoción

Formada en el Instituto Español de BioNeuroEmoción y socia titular de la Asociación Española de BioNeuroEmoción

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