Sin Sadhana no hay yoga.

Sin Sadhana no hay evolución consciente.

Sin Sadhana no hay autodesarrollo.

Sin Sadhana estamos condenados al estancamiento espiritual, la ignorancia básica de la mente y la ofuscación. El Sadhana es yoga y el yoga es Sadhana.

El Sadhana sin duda es un tema realmente clave en el ámbito del yoga y de la sabiduría oriental.

Sin Sadhana no hay autodesarrollo ni evolución consciente, porque el Sadhana representa el entrenamiento espiritual, el método para hacer posible el mejoramiento de uno mismo y la liberación de la mente de autoengaños para que pueda eclosionar la energía de la claridad y la libertad interior.

Como el saber libresco, el conocimiento ordinario y la erudición son totalmente insuficientes, se requiere el Sadhana que hace posible, mediante el entrenamiento adecuado, el cultivo y despliegue de la sabiduría que trasforma y libera. Sin Sadhana es como pronunciar la palabra “luz” sin encender la lámpara o como leerse una y otra vez el prospecto de un medicamento sin ingerirlo.

El Sadhana es insoslayable en la senda del autoconocimiento y la realización, pues es la técnica para corregir y modificar, y que no se quede todo en conocimientos intelectuales o palabras o buenos propósitos.

El Sadhana representa un arsenal de procedimientos milenarios y verificados ad infinitum que hacen posible liberar la mente de sus oscurecimientos y conseguir que aflore la comprensión clara y profunda de lo que se esconde tras las apariencias, como lo hace la perla en la ostra o la nata en la leche.

El Sadhana va poniendo al descubierto lo mejor de uno mismo

El Sadhana va poniendo al descubierto lo mejor de uno mismo, pero requiere motivación correcta, inquebrantable disciplina y el firme propósito de querer eliminar las trabas de la mente. El Sadhana es la balsa para cruzar de la orilla de la servidumbre a la de la libertad y no seguir siempre subiendo y bajando por la de la oscuridad sin decidirse a pasar a la de la luz.

El Sadhana es, pues, una necesidad específica, un imprescindible adiestramiento para que las enseñanzas espirituales se tornen verdaderamente transformativas y el conocimiento ordinario se convierta en sabiduría.

He dedicado una obra  (de venta en Amazon,) con este título, a dicho tema por la trascendencia del mismo, pues sin la práctica espiritual uno sigue preso en la jaula de sus ideas y opiniones, sin percatarse incluso de que la especulación metafísica no es suficiente y que incluso se corre el riesgo de autoengañarse creyéndose que se está evolucionando y se continua estancado en el universo de las opiniones o las acrobacias filosóficas, acumulando más ignorancia y dando lugar a toda suerte de burdos autoengaños.

¿De qué sirve creer en el pranayama, los asanas, la relajación o la meditación si no se practican?

El Sadhana o ejercitamiento es el que hace posible descondicionarse, liberarse de la petrificada mente vieja y abrirse a una nueva y más fiable manera de ser.

El Sadhana incluye el adiestramiento psicosomático (hatha-yoga o trabajo consciente sobre el cuerpo), el psicomental y el espiritual. Hay que dar la bienvenida a todo método que nos ayude a ser más conscientes y a humanizarnos, limpiando la mente de corrupciones y permitiendo lucidez y compasión.

Mediante el Sadhana o disciplina espiritual, cuyos fundamentos y métodos se pierden en la noche de los tiempos, se supera la ignorancia básica de la mente, que tanto sufrimiento inútil genera y tantos horrores ha causado, y se obtiene una visión y acción liberada de la ofuscación, la codicia y el odio. ir?t=espaciohumano 21&l=alb&o=30&a=8499884164 - Sadhana, el adiestramiento espiritualir?t=espaciohumano 21&l=alb&o=30&a=8466705910 - Sadhana, el adiestramiento espiritualir?t=espaciohumano 21&l=alb&o=30&a=8499985904 - Sadhana, el adiestramiento espiritual

La práctica asidua de la meditación debe ser acompañada por la autoobservación ecuánime en la vida de cada día

Todo método para la transformación real y el mejoramiento es Sadhana. La práctica asidua de la meditación debe ser acompañada por la autoobservación ecuánime en la vida de cada día, para poder descubrirse y conocerse, y poder proceder a debilitar las tendencias insanas.

El esfuerzo es necesario y la pereza es un obstáculo que hay que vencer

Inspirémonos y motivémonos con las sabias palabras del Dhammapada: “Quien no se esfuerza cuando llega el momento de hacerlo; quien, aunque joven, es perezoso, aquel cuyos pensamientos son descuidados y ociosos, no ganará la sabiduría que lleva al Sendero”.

Solo en la extremidad del esfuerzo -me dijo un maestro en India hace más de veinte años- se llega al esfuerzo sin esfuerzo. Solo mediante el Sadhana se alcanza el sahaja-yoga o yoga natural. Por lo intencionado se llega a lo inintencionado, al decir de los maestros taoístas. El yoga sin su Sadhana o método perdería todo su sentido.

Hay una vía a recorrer mediante el Sadhana y desemboca en la libertad interior. Uno tiene que recorrer por sí mismo esta senda, pero para eso se nos han procurado las enseñanzas y técnicas. El esfuerzo es imprescindible, pero también es muy consolador saber que: ningún esfuerzo se pierde.

 

Ramiro Calle

Escritor. Director del Centro Shadak

Autor del libro “Lo que aprendi en 50 años”

y “El Dominio de la Mente”

ramirocalle.com