Hemos hablado muchas veces de la importancia que tiene para nuestra salud el Quiromasaje y el Reiki tanto como técnica para mantener y conservar el estado de salud (Quiromasaje) como técnica terapéutica para el tratamiento complementario de cualquier desequilibrio de nuestro ser (Reiki) pero hoy quiero llevar el énfasis hacia el profundo contenido de estas técnicas para el desarrollo de la persona, ya sea como aplicación terapéutica, como de orientación profesional o en la senda del crecimiento interior.

En cualquier caso Quiromasaje y Reiki son caminos que hay que seguir para que nos lleven a alcanzar los objetivos antes citados. No resulta verosímil que se aprendan o practiquen estas técnicas sin haber observado su potencialidad en nosotros mismos evaluando resultados, porque aquí radica la cuestión, en medir resultados, medición que no se hace con la regla, el peso o cualquier otro instrumento de medida convencional. La medida nos la da nuestro grado de satisfacción y de bienestar. El grado óptimo de medición se alcanza cuando la satisfacción y el bienestar se alcanzan en un entorno de dificultad.

En definitiva, se trata de comprender que somos seres de energía, esa energía que domina y gobierna la materia (Albert Einstein) y a través de la cual modelamos nuestro cuerpo y espíritu.

Como profesor de Quiromasaje a mis alumnos les recalco desde el primer día de curso que si quieren observar resultados notables en los tratamientos que aplican a sus clientes resultará fundamental que hagan un buen manejo de la energía. Esto, lógicamente, al principio suena raro y es normal que no se le preste mucha atención, bastante se tiene con aprender las nociones de anatomía humana, sistemas, órganos y vísceras, además de las técnicas manuales propiamente dichas. En el libro de texto que utilizamos en nuestros cursos «Quiromasaje, técnica y sensibilidad» del doctor J. Sagrera Ferrándiz, ya se hace referencia explícita a esta cuestión cuando en la Introducción define el masaje como «una comunicación entre dos personas basada en el contacto físico y energético»

Pero ¿cómo puedo establecer una comunicación energética eficiente con la otra persona si mi canal energético está bloqueado? A mis alumnos de Quiromasaje les insisto en este punto que a través de nuestras manos (plano físico) y de nuestros pensamientos y estados de ánimo (plano mental y emocional) trasladamos a nuestros clientes -el término paciente está reservado para el uso sanitario profesional- toda esa información y, por supuesto, el cliente la procesa de forma inconsciente, como la mayor parte de la información que procesamos, y la transforma en una percepción que almacena en alguna parte de su cerebro.

Siendo prácticos, si un Quiromasajista establece una comunicación con su cliente a través del masaje, le transmitirá, de forma incuestionable, toda la información que en ese momento tenga el quiromasajista en su rango de vibración (estrés, miedo, ansiedad, avaricia…) De esta manera, el cliente tendrá una percepción de la sesión que podrá ser muy distinta de lo que en realidad venía buscando.

Podrás preguntarte qué tiene esto que ver con una cervicalgia o una lumbociática o desequilibrios parecidos porque, dirás, con un buen tratamiento manual, masaje, estiramientos, etc… las cosas volverán a su sitio y el cliente tendrá una mejoría si la técnica manual la aplico bien.

Es importante que sepas que normalmente detrás de una patología o desequilibrio físico o mental (y espiritual, añado) hay un bloqueo energético que lo produce y si no se trata el bloqueo, que es la causa, no se equilibrará el estado que trae a tu cliente a tu consulta. Es así de fácil; o de difícil, según quieras verlo.

Y aquí entra con toda su fuerza el Reiki y la Meditación. Como Maestro de Reiki, además de profesor de Quiromasaje, siempre les digo a mis alumnos que trabajen sus emociones, los sensores energéticos que indican nuestro estado emocional y de ánimo; que las gestionen de forma tal que se encuentren equilibrados. Que armonicen sus chakras con las distintas técnicas que hay. Porque éste es el camino al que hace referencia el título de este artículo.

Un diplomado en Quiromasaje o en Reiki no ostenta en la práctica ese grado con la entrega del título, del diploma. Éste solo acredita que ha recibido una formación y que sabe ponerla en práctica, pero con todo un futuro profesional y personal por desarrollar; el Camino (así, con mayúsculas) del Quiromasaje y del Reiki.

Reiki es una terapia energética que se basa en eliminar bloqueos energéticos y permitir el flujo de la energía para que la persona pueda desarrollar su actividad en armonía y equilibrio. Cuando tenemos pensamientos y actitudes limitantes basadas en el miedo, la ira o la tristeza, entre otros, nuestro sistema energético se bloquea y nuestra visión o percepción del entorno se torna neblinosa, sin claridad y esto conlleva a pensamiento, lenguaje y conducta alterados; lo que conocemos como patrón de comportamiento.

Aquí es en donde como profesor asumo plenamente mi papel, intentar transmitir al alumno que lo más importante es transitar por el Camino, conscientes en cada paso, sintiendo el espacio entre el pie y la tierra. Porque esta consciencia, esta visión ecuánime del entorno, con claridad, esto es, en ausencia de elementos tóxicos o perturbadores de la mente, será el elemento transformador de tu vida, ni más ni menos. Y a partir de aquí podrás comunicar con plenitud con tus clientes, con tu familia y amigos y contigo mismo.

Miguel Alameda
Director del Centro de Masaje Manual (Madrid)
Maestro de Reiki
www.cmasaje.com