Pilates como Entrenamiento Integral

El método Pilates se centra en desarrollar la musculatura profunda, para mantener el equilibrio corporal y dar estabilidad, flexibilidad y firmeza a la columna vertebral, ajustándose a diferentes necesidades y niveles.

Muchos fisioterapeutas incorporan este método para utilizarlo como terapia en rehabilitación, debido a sus óptimos resultados.

Lamentablemente, el sistema en que nos movemos nos lleva a vivir una vida muy acelerada, casi sin pausas, estresados, corriendo para llegar a tiempo, exigiéndole a nuestro físico mucho más de lo que pueda resistir. Esta situación nos genera mas estrés, acumulamos tensión, los músculos se contracturan e inflaman, provocando dolor que a corto o largo plazo puede generar patologías crónicas más serias.

Hay un sector de la población menos activa, que quizá no este dentro de este grupo de individuos, pero que inevitablemente por un desgaste fisiológico natural del organismo también sufren dolores musculares y articulares (artrosis, artritis, etc). Pero no sólo el adulto mayor sufre estos síntomas: muchos jóvenes refieren tener dolor de espalda, de cabeza, o cansancio continuo. Los motivos pueden ser varios: muchas horas frente al ordenador, cargar mochilas o bolsos pesados, malas posturas, etc.

Pero no solamente el estrés afecta al físico, también puede perjudicar o alterar el buen funcionamiento de los órganos, como por ejemplo, a nivel cardíaco provocar taquicardia, palpitaciones o ahogos; en el aparato digestivo puede dificultar la digestión o alterar el funcionamiento intestinal, provocando estreñimiento o diarreas. Puede también provocar insomnio, alterando el buen descanso.

Es imprescindible consultar, cuanto antes, a un especialista de confianza para que valore la situación. Afortunadamente, hoy en día contamos con distintas técnicas y terapias que pueden ayudar a mejorar y hacer desaparecer el dolor casi en su totalidad. Una de ellas, y de las que les quiero hablar, es el método Pilates. Este maravilloso sistema de entrenamiento físico y mental, fue creado por Joseph Pilates a principios del siglo XX.

Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, Joseph Pilates fue internado junto con otros compatriotas alemanes en campos de concentración. Allí empleó sus conocimientos del cuerpo para enseñar educación física a sus compañeros y rehabilitar a soldados heridos.

Pilates era un visionario; su mente privilegiada lo llevó a crear esta tabla de ejercicios que, a lo largo de los años, se ha ido actualizando y modificando algunas posturas para que todos puedan beneficiarse de ello, ya que en sus principios estaba dirigido a deportistas y atletas de alto rendimiento, así como también a bailarines profesionales.

En sus comienzos fue llamado Contrology (Contrología), debido a que recalca el uso de la mente para controlar el cuerpo, buscando el equilibrio y la unidad de ambos. El método Pilates se centra en desarrollar la musculatura profunda, para mantener el equilibrio corporal y dar estabilidad, flexibilidad y firmeza a la columna vertebral, ajustándose a diferentes necesidades y niveles.

Muchos fisioterapeutas incorporan este método para utilizarlo como terapia en rehabilitación, debido a sus óptimos resultados.
El principal elemento de este acondicionamiento físico es preparar al cuerpo a través de la mente, generando una consciencia corporal que nos permita comprender aquellos ajustes que preceden a la postura o al ejercicio que realizará, para, de esta forma, movernos con menos esfuerzo, mas conscientemente, a través de movimientos fluidos y equilibrados.

Para lograr esta conexión, se aplican los siguientes principios básicos:

  • Concentración: la visualización y la concentración mental son fundamentales para un correcto movimiento.
  • Control: los movimientos bien ejecutados son beneficiosos y menos dañinos para articulaciones y músculos.
  • Respiración: un patrón respiratorio adecuado favorece al ritmo y al control del movimiento.
  • Fluidez: movimientos fluidos, no estáticos, entrecortados o apresurados.
  • Centralización: abdomen, lumbares, caderas y glúteos, forman el centro de energía, es decir, que su conexión es imprescindible para cada ejercicio.
  • Precisión: concentrarse en movimientos correctos, en una buena alineación corporal, mejora las actividades diarias.

Pilates ha evolucionado, y son tantos los beneficios que aporta, que cada vez tiene más adeptos que aseguran haber encontrado en este método un gran alivio a sus dolencias.

Algunos de los beneficios del Pilates, son:

  •  Fuerza y estabilidad interna.
  • Músculos más largos y delgados.
  • Reducción del estrés y del dolor de espalda.
  • Prevención y rehabilitación de lesiones musculares.
  •  Mejor postura.
  • Mejora en el sistema sanguíneo y linfático.
  • Mayor conciencia entre cuerpo y mente.
  • Mejor equilibrio y coordinación.
  • Mayor autoestima.

Se utilizan distintos elementos, como fitball, bandas de látex, aro mágico, etc., que sirven tanto para asistir como para dar complejidad a la clase.
Tanto en máquinas (reformer, cadillac, barril, etc.) como en suelo, los resultados son óptimos.

Con este artículo he querido aportar mi granito de arena para que aquellas personas que desconocían los orígenes del método y sus beneficios, puedan considerarlo como una alternativa de entrenamiento.

Joseph Pilates decía: “En diez sesiones notarás la diferencia, en veinte sesiones verás la diferencia, y en treinta sesiones tendrás un cuerpo nuevo”.

Nora G. Casem
Profesora de Pilates en Centro YoMeCuido
Titulada en Stott Pilates con certificación en la universidad Europea de Madrid
Prof. Superior de Gimnasia
Auxiliar en Gerontología
www.yo-mecuido.es