En la actualidad Swami Durgananda dirige los Centros de Yoga Sivananda Vedanta de Europa

Después de una búsqueda espiritual intensa en la India y en Norte América, Swami Durgananda fue iniciada y entrenada en las técnicas del Yoga por Sri Swami Vishnudevananda (1927-1993), fundador de los Centros y Ashrams Internacionales de Yoga Sivananda Vedanta en todo el mundo. Como una de sus discípulas más próximas, le acompañó en muchos viajes tanto en Oriente como en Occidente.

Siguiendo la instrucción de su maestro, Swami Durgananda estableció los Centros de Yoga Sivananda Vedanta en Europa. Swami Vishnudevananda la guió personalmente en la formación de profesores de Yoga y con el título de “Yoga Acharya” la nombró como una de sus sucesores. Con intuición profunda, Swami Durgananda guía a muchas personas en el camino interior y enseña meditación, psicología yóguica, nutrición, pensamiento positivo, mitología y filosofía oriental.

Swami Durgananda estará en Madrid con motivo de las celebraciones del 40 Aniversario del Centro De Yoga Sivananda De Madrid, Festival De Yoga: Salud, Paz Y Sabiduría, del 7 Al 13 de Mayo. Swami Durgananda ha tenido la amabilidad de comentar diversos aspectos del Yoga para los lectores de Espacio Humano.

¿Cuál es la mayor dificultad que tiene el español en la práctica del Yoga, si es que tiene alguna?

Una dificultad común para cualquier persona interesada en el Yoga, ya sea en España o en otros lugares, es la necesidad de llevar a cabo algunas adaptaciones del estilo de vida, si se quiere tener éxito en la práctica de yoga.

Es necesario ajustar la alimentación y los hábitos de dormir. No se debe comer y dormir ni mucho ni poco. La ingesta de estimulantes artificiales en alimentos y bebidas debe reducirse gradualmente. Y finalmente tenemos que atar los cabos sueltos de nuestra propia personalidad, lo que es, en ocasiones extremadamente dificultoso.

Sin esta adaptación la práctica del yoga es como verter agua en un cubo lleno de agujeros. Nunca se llenará.

En todos estos años ¿ha cambiado la motivación de las personas para acercarse al Yoga?

Según la Bhagavad Gita, un texto clásico sobre el Yoga, hay cuatro motivaciones principales por las que la gente practica yoga: “la angustia, la búsqueda de conocimiento, la búsqueda de la riqueza y la sabiduría”.

En otras palabras: el Yoga es un compañero de curación para dolencias físicas y mentales, te ayuda a aprender muchas cosas sobre la vida, mejora nuestra calidad de vida y es una fuente de sabiduría.

Hoy hay más información disponible sobre todos estos aspectos del Yoga, lo que ha favorecido que muchas personas se acerquen a esta forma de vivir con una motivación más amplia.

¿Es necesario un maestro para adentrarse en la práctica espiritual?

Lo que es sin duda necesario es la conciencia de ser un estudiante, ya sea en el camino del yoga o en cualquier otro camino de autodesarrollo. ¿Cómo podríamos aprender sin esta conciencia? La respuesta es un sí rotundo, es necesario un maestro.

Si hay una llamada sincera, el universo responderá y aparecerá el maestro.

El profesor entiende al estudiante, porque es consciente de su condición de estudiante. Esto a su vez da una gran inspiración al estudiante. Aprendí Yoga de mi Maestro Swami Vishnudevananda. Yo le veía como un simple practicante que siempre recordaba a su Maestro Swami Sivananda. Esta visión me dio la confianza suficiente para entender que yo también recibiría orientación en mi camino.

La fuerte crisis que se está viviendo en los últimos años, ¿facilita el acercamiento a la práctica espiritual o por el contrario la preocupación económica nos aleja del espíritu?

En la actual crisis nos vemos obligados a afrontar ciertas verdades. Durante mucho tiempo la sociedad occidental ha vivido más allá de sus posibilidades y ha confiado en valores aparentemente sólidos, que han resultado una ilusión. Estas dificultades económicas son obviamente dolorosas y preocupantes. Esperamos que con pequeños pasos de solidaridad entre amigos y extraños, en la familia y más allá de la familia, estos tiempos difíciles se superen.

El interés por las prácticas espirituales está aumentando de manera constante en medio de esta crisis. Muchos buscan la paz profundizando en la búsqueda de los valores espirituales. Encontrar seguridad y felicidad en los valores materiales se ha convertido en algo incierto.

Los retiros de Yoga son momentos muy ricos y plenos, pero en la vuelta al día a día aparecen las dificultades ¿qué actitud debería acompañarnos para que no cueste tanto volver a la vida diaria?

El progreso en el Yoga es seguro, pero lento. Por cada dos pasos hacia delante, habrá un paso hacia detrás. Tener que enfrentarse a obstáculos o dificultades después de un retiro de yoga inspirador es muy habitual. En realidad, reconocer una dificultad es un signo de fuerza, es el primer paso para conquistar la dificultad. El yoga nos recuerda: “contempla la vida de frente, conviértete en un héroe espiritual”. Cuanto más realistas seamos en nuestra visión de lo cotidiano, mejor podremos aplicar la fuerza física, mental y espiritual del Yoga en nuestra vida.

La hiper-información es una característica de nuestra sociedad, pero esto no nos hace más sabios, ni más felices ¿cómo podemos defendernos de manera que no nos arrastre la corriente?

Una buena solución es practicar algún tipo de ejercicio sencillo de concentración regularmente. Por ejemplo puedes mirar la llama de una vela con los ojos abiertos durante uno o dos minutos y luego visualizar la imagen de la llama durante el mismo tiempo. Diez o quince minutos de esta sencilla forma de meditación reducirá la hiperactividad de las hormonas y los impulsos nerviosos. Esta práctica “desmentaliza la mente”, alejando el peso de la avalancha de información. En un rato la mente estará más relajada y podrá recordar los elementos sustanciales de la información permitiendo el adecuado funcionamiento de la lógica.

El hombre por nacimiento es ignorante, peor aún, ignora que ignora y en el trascurrir de la vida va sufriendo las consecuencias de este estado de limitación. Únicamente una minoría despierta y se da cuenta que las sombras no son la realidad ¿Cómo hacer o qué hacer para que este despertar se extienda al mayor número de personas, o a todas?

Un mundo más pacífico sólo llegará si cada individuo intenta encontrar la paz interior. Swami Sivananda describe esta visión maravillosamente: “ver la vida como un todo. Tener una visión integral de la vida. Todos somos miembros de la familia humana. Toda la creación es un todo orgánico. Nadie está separado del todo. Cultivar el amor cósmico. Incluir a todos. Abrazar a todos. Que toda vida sea sagrada. Entonces este mundo será un paraíso de belleza, un remanso de paz y tranquilidad.”

Una parte de la sociedad termina por tratar como a un ser “raro” a la persona que se autodisciplina, medita, hace asanas, etc… ¿cómo armonizar la experiencia de Unidad, con la experiencia de practicar una disciplina etiquetada de “rareza” en muchos ambientes sociales?

Todo el mundo es sensible, no sólo la persona que practica yoga. Si una persona practica yoga y comienza a considerarse a sí misma diferente de los que no practican yoga, así se percibirá por otros. Aquí es donde comienza la tensión. Algunos practicantes de yoga se vuelven muy egocéntricos. ¿Por qué preocuparse si los demás nos entienden? La Bhagavad Gita nos recuerda que un yogui no molesta a otros y no se altera por otros. Y la oración de San Francisco de Asís enseña: “Oh divino Maestro, concédeme que no busque tanto ser consolado sino consolar y comprender más que ser comprendido”.

¿Cuáles son las prácticas más importantes en Yoga?

“Sirve, ama, da, purifica, medita, realízate”. Esta es la síntesis en la que Swami Sivananda presenta las mejores prácticas del Yoga.

¿Qué deberíamos buscar en un instructor de Yoga?

El profesor debe ser un practicante de yoga sincero. Esa pasión, ese calor, debería percibirse en la clase de yoga. Debe haber una actitud completamente desinteresada en el profesor. Ninguna agenda oculta en busca de nombre y de fama, en busca de ser admirado por sus estudiantes. El aprendizaje de un profesor que trasmite un enfoque tradicional del Yoga es otra gran ventaja: el estudiante no sólo se beneficia de la experiencia personal del profesor, sino que se conecta con la riqueza de los conocimientos acumulados por las generaciones que preceden al profesor.

¿Cómo encarar la sombra que continuamente acompaña al ser humano y que nos hace tan infelices?

Teniendo confianza. La confianza hace milagros. La confianza verdadera se encuentra en la fuerza de la experiencia personal. Si en algún momento has experimentado que lo positivo es más fuerte que lo negativo, que el amor supera al odio y que la alegría disuelve la tristeza, esa confianza puede acompañarte durante mucho tiempo. La confianza procede de la experiencia. Y la experiencia procede de la práctica. La vida es una escuela de confianza.

Esta es una época de profundos cambios ¿cuál es su intuición sobre la dirección de estos cambios?

Como los cambios en el planeta se están acelerando cada vez más, tenemos que adaptarnos y ajustarnos constantemente. Mientras más caos existe en el exterior, más necesitamos orar por una respuesta en el interior. Esa parece ser la dirección. La oración ilumina el corazón y llena de paz, fuerza y pureza la mente.

¿Qué puede aportar el Yoga en el proceso de cambios que vive nuestra sociedad?

Mi Maestro, Swami Vishnudevananda, solía decir: “la salud es la riqueza. La paz mental es la felicidad. El Yoga te muestra el camino”.

Su dedicación a los centros Internaciones de Yoga Sivananda Vedanta ¿ha supuesto muchas renuncias en su vida?

La renuncia no significa que nos veamos obligados a prescindir de algo y luego sentir pena por la pérdida. Siempre tuve sed intensa de vivir una vida pacífica. Para ello busqué en muchos lugares, dejando atrás otros tantos. La renuncia me ha permitido encontrarme ahora más cercana a la paz, al amor y a la luz. Sin duda: la renuncia ha valido la pena.

Los 40 años marcan una mayoría de edad ¿qué proyectos tiene el Centro Internacional de Yoga Sivananda de Madrid, de cara a los próximos 10 años?

Ver los cambios positivos en los estudiantes antes y después de una clase de yoga, de una sesión de meditación, de un retiro de yoga o del curso de formación de profesores es muy inspirador. Los Centros de Yoga Sivananda están utilizando estas herramientas para ayudar a llenar el vacío espiritual de la sociedad urbana de hoy. Es un proyecto silencioso, es un proyecto de paz, donde un paño de algodón se transforma lentamente en un paño de seda, transformando uno a uno cada hilo del paño.

Nuestra oración es para seguir creando oportunidades para que individuos de todas las generaciones experimenten un cambio positivo en su vida.

E.H