Como dentista se nos enseñó los altos beneficios del flúor para la prevención de la caries dental pero conocer la definición del flúor hace derrumbar todo concepto positivo sobre su ayuda. En el ejercicio de mi labor como odontóloga busco no solo la salud de la boca de mis paciente sino también su salud general.

La definición del flúor es: Elemento químico de numero atómico 9 del grupo de los halógenos. Su símbolo  es F. Es un gas electronegativo y reactivo a todos los elementos.

En su forma pura es altamente peligroso causando grandes quemaduras químicas al contacto con la piel. Se calcula que se halla en un 0,065% en la corteza terrestre. Es tan abundante como el carbono, el nitrógeno o el cloro, mucho más que el cobre o el plomo. En el agua, aire, plantas y animales hay pequeñas cantidades de flúor.

Estamos expuestos al flúor a través de los alimentos, el agua que consumimos y aire que respiramos. Encontramos flúor en nuestra alimentación en cantidades relativamente pequeñas y en mayor cantidad en el té y en los mariscos. En los últimos tiempos se ha disparado la utilización de derivados del flúor orgánico o inorgánico en la industria. Está en estado natural- la criollista, un fluoruro de aluminio y sodio en la obtención de aluminio; la apatita- calcio, flúor y fosfato- es la materia prima en la producción de fertilizantes de fosfatos. El flúor forma parte de algunos medicamentos como los esteroides, los estrógenos que forman parte de las píldoras anticonceptivas, y parte de algunos antibióticos. Así mismo nuestra dieta diaria podría suponer una cantidad diaria de flúor de alrededor de los 5,5 miligramos. Es muy difícil precisar la ingesta diaria de flúor por todos los factores ambientales, la calidad y procedencia del agua que consumimos y si usamos crema dental con flúor para higiene de nuestros dientes. Tenemos flúor en comprimidos, productos domésticos, sal, anestésicos, teflón de sartenes de cocina, zumos de frutas a base de concentrados.

¿Qué pasa con todo el flúor que ingerimos de más?, Permanece retenido en los huesos durante largo periodo de tiempo, durante los cuales, va segregándose poco a poco. Se calcula que su vida media puede ser de 9 años, lo que implica que los efectos secundarios de origen odontológico o de otra índole pueden aparecer mucho después de sobrepasar la dosis mínima.

¿Qué efectos secundarios se derivan de ingerir dosis altas de flúor?. Las cremas dentales con flúor ayudan a prevenir la caries dental, pero hay que valorar si el precio de esta prevención es justificado con los posibles efectos secundarios que tiene el flúor en nuestro organismo. Debemos lavar nuestro cabello, limpiar nuestra piel y usar para nuestro cuidado personal productos que podamos ingerir. Si el flúor por definición es un veneno, utilizado como insecticida y raticida, ¿cómo lo podemos utilizar en el producto con el que a diario cuidamos a nuestros dientes?.

Los niveles de flúor en sangre aumentan de forma continuada con el uso prolongado de dentífricos fluorados. Al igual que el mercurio, el flúor no es una opción cabal para la mejora de la salud porque es un veneno, mas poderoso que el plomo y un poco menos que el arsénico (clin toxicol Commerc Prod, 1984; 11:4,112,129,1389). El flúor añadido en cremas dentales y enjuagues suele estar en forma de de fluoruro de sodio, que es un producto de desecho de la industria del aluminio.

Visto así, aunque el flúor ayuda a remunerar los dientes, previniendo la caries, y sabemos los efectos perjudiciales para los dientes si se consume demasiado, el debate se basa en calcular cuánto es demasiado y qué otros daños puede llegar a causar. El gran problema existente del consumo excesivo de flúor es que sólo se elimina del cuerpo la mitad del que se ingiere, al menos en un adulto sano. También debemos conocer los efectos que tiene el flúor al acumularse en nuestro organismo; por la exposición continua a la que estamos expuestos, se relaciona el flúor con el cáncer y la osteoporosis. Según el doctor Waldbott son indicativos de intoxicación de fluor los siguientes síntomas y  la gravedad dependen de la edad, situación nutricional, medio ambiente, actividad renal y predisposición a las alergias.

✔ Fatiga crónica, persistente.
✔ Dolores de cabeza.
✔ Sequedad de garganta y consumo excesivo de agua.
✔ Micciones frecuentes.
✔ Dolores y tirantez de músculos y huesos.
✔ Debilidad y espasmos musculares
✔ Molestias gastrointestinales, como diarrea o estreñimiento.
✔ Manchas cutáneas de color rojo rosado o rojo azulado que se debitan al cabo de una semana.
✔ Picores y erupciones cutáneas tras el baño.
✔ Molestias visuales.

Se recomienda:
✔ Usar dentífrico, hilo dental y enjuagues sin flúor.
✔ Una buena alimentación con buenos niveles de magnesio que es un gran agente protector contra la toxicidad del flúor. También alimentos ricos en zinc y hierro que ayudan al organismo a enfrentarse al flúor.
✔ No al consumo de comida preparada congelada, en especial si son vegetales.
✔ Tome dosis adecuada de vitamina C y B6.
✔ Reducir el consumo de té y de refrescos, bebidas enlatadas
✔ Mantener una buena salud dental, consumo de fruta fresca, verdura cruda, y poco azúcar.
✔ Comer alimentos biológicos para evitar el flúor que se encuentra en los pesticidas y fertilizantes.

Lo más importante no es la crema dental sino la calidad del cepillado; utilizando una buena técnica, pasando el cepillo varias veces por la misma zona de forma ordenada. Existen en el mercado buenas cremas dentales sin flúor o podemos prepara nuestra propio dentífrico utilizando aceites esenciales e ingredientes naturales.

Katia Ruiz Alvear
Odontóloga Neurofocal
Especialista en rehabilitación y estética
Clínica Princesadent
www.princesadent.com