Amar y ser amado, las relaciones de pareja en general son vividas como un conflicto por numerosas personas que no encuentran la manera adecuada de ser felices en pareja, o tan siquiera encontrarla. ¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué a pesar de haber realizado todo tipo de terapias no se acaba de encontrar una relación, basada en la estabilidad y la armonía? ¿Cuáles son las causas que llevan a repetir el mismo patrón de sufrimiento constante?

Los acontecimientos de nuestra vida no son fortuitos, no suceden porque sí. Toda situación de bloqueo que trae la vida tiene una solución, sólo hay que dar con la clave adecuada para poder liberarlo. Dentro de la amplia variedad de casos que encontramos en consulta, vamos a ver algunos ejemplos de causas y remedios que ofrecen las Constelaciones Familiares dentro de los problemas relacionados con la pareja.

La relación de pareja estable y duradera, basada en el amor y la armonía, se apoya en el correcto equilibrio entre amar y ser amado, entre dar y recibir. Cada persona aprende lo que es el amor a través de sus padres. Son ellos los que le van a dar toda la base emocional correcta para poder desarrollarse plenamente como adulto, ya que son los dos pilares en los que se apoya la energía psíquica.

-Un caso muy habitual que nos encontramos en terapia es el de las personas que en la fase del enamoramiento dan pero no reciben: la gran mayoría de las veces son los propios padres del consultante los que no han recibido éste sostén de los suyos. No se puede dar a los hijos lo que no se ha recibido. El niño ama incondicionalmente a sus padres siempre, hasta el punto de solidarizarse inconscientemente con ellos llevando sus cargas. Y en muchos casos es el niño el que actúa de padre o madre de sus progenitores. Nunca acaba de recibir lo que su alma necesita para una correcta maduración emocional, que le ayude a tener una relación de pareja sana. No ha recibido pero está muy acostumbrado a dar. En este caso el paciente atrae a su vida parejas que buscan recibir y nunca dan, recordándole que tiene que aprender a recibir, tomando de sus padres lo que no le pudieron dar, para acabar con este círculo vicioso en el que se repite constantemente el mismo dolor que tiene una gran variedad de matices: sentimiento de soledad, tristeza, ira, miedo al abandono, sensación de no ser suficientemente bueno para ser amado, culpabilidad… etc. Así inconscientemente la persona va a atraer al consciente una pareja que repita las actitudes de los progenitores, ya que el conflicto sigue ahí esperando a ser reconocido y sanado. Para terminar con esta situación el consultante deberá tomar adecuadamente del alma de sus padres en el inconsciente, todo lo que no pudo obtener para estar completo, y poder abrirse a recibir sin resistencias inconscientes de ningún tipo. El posicionamiento correcto de sus progenitores le aportará todo el apoyo necesario para encarar las relaciones de pareja con una buena base psico-energética.

-Otro caso no tan frecuente pero que también hemos tratado es el de los individuos que han sido sobreprotegidos, y se les ha mimado demasiado haciéndoles creer que el mundo está a su disposición sólo para que reciban. Normalmente vienen de núcleos familiares en el que sus padres no recibieron y están acostumbrados inconscientemente a dar. No quieren que sus hijos sufran lo que ellos sufrieron y les dan en exceso sin poner ningún tipo de límites. Ésta problemática es más compleja debido a que las bases que tienen construidas son totalmente ficticias y se derrumban al menor inconveniente. Resulta muy difícil la construcción de una relación adulta y sana, cuando el adulto inconscientemente es un niño que espera que la pareja sea un padre o una madre, siempre dispuesto a dar sin poner límites.

La sanación en este caso se encuentra cuando la persona recibe los límites que no recibió de niño, posicionando correctamente a sus padres, para poder tomar la vida como un adulto, y recibir así la relación de pareja desde la madurez del alma.

-Otro aspecto importante dentro de los problemas de relación de pareja que suele estar implicado siempre, es cómo ha vivido la persona la relación que tuvieron sus padres. Cuando el vínculo entre los padres es predominantemente negativo dándose situaciones como: ausencia de muestras de cariño entre los padres, luchas de poder, faltas de respeto de diversa índole (malos tratos físicos o psíquicos), infidelidades, adicciones por parte de alguno de los progenitores… etc. Se vive una profunda situación de conflicto que marca al niño, el cual recibe el mensaje inconsciente: el amor duele. No puedo confiar en el amor. Si papá y mamá no son felices yo tampoco lo puedo ser. Cuando el niño crece atrae a su vida la pareja ideal para reafirmar esos decretos, y así se encuentra repitiendo una relación similar, por no decir igual, a la que tuvieron sus padres.

Además en estos casos los padres están tan inmersos en sus problemáticas que apenas prestan atención con presencia al niño, que no se siente reconocido y tiene que madurar antes para auto-reconocerse. Aquí solemos observar dos posibles variantes: La hipertrofia del yo, donde existe complejo de inferioridad enmascarado con uno de superioridad. O bien una total falta de amor hacia sí mismo. En los dos casos nos encontramos de fondo una gran sensación de soledad, estando solo o acompañado, con pareja o sin ella, porque la pareja nunca va a poder sustituir el amor de los padres. Es necesario que la persona se desvincule de la relación que tuvieron sus padres para poder abrirse a una relación bonita. Y que además reciba el apoyo de los progenitores para conseguirlo.

Las Constelaciones Familiares o Sistémicas se apoyan en la Energía Vital para liberar los bloqueos.

Los conflictos en las relaciones de pareja y obstáculos para encontrarla, son el resultado de la interrupción de la Energía Vital que se encuentra en el Inconsciente, y que está condicionada por las estructuras psíquicas que incomunican el correcto fluir de ésta energía, tan importante, creadora de vida. Por eso con las Constelaciones restauramos el cauce energético original con el que se nació a través del agradecimiento a los padres y a su relación, ya que en esta honra se está reconociendo, valorando y respetando la vida, y no hay mayor sanación que la de amar la vida. Es entonces cuando se manifiestan todas las herramientas y potencialidades de la persona, aflorando la fuerza y la confianza para conseguir llegar a su propio corazón, y poder así materializar con alegría la armonía dentro de la pareja y/o poder abrirse a esa pareja sana, bonita, adulta… El acto de entregar y recibir se vuelve equilibrado, y se puede caminar con confianza el sendero de la vida, al lado de esa persona disfrutando del momento sin tiempo.

Mar de Luz

Constelaciones Familiares y Naturopatía

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