Una terapia milenaria por primera vez en España

Sin respiración, no podríamos vivir. A menudo nos parece que respiramos aire fresco y limpio. Desafortunadamente, no es cierto. El constante crecimiento de la industria y el desarrollo urbano trae más y más nuevas fuentes de contaminación. La Haloterapia es una manera eficaz de limpiar nuestras vías respiratorias de la contaminación y combatir las frecuentes alergias.

La palabra haloterapia proviene del griego halos que significa sal. La esencia de la haloterapia es permanecer en una cámara o sala con ambiente salado.

En el año 1843, Feliks Boczkowski, médico polaco, trabajaba como doctor en las minas de sal Wieliczka cerca de Cracovia en Polonia. Gracias a los estudios que realizó, a lo largo de muchos años, fue el primero en confirmar la positiva influencia del microclima de aire salado para la salud.

¿Con qué frecuencia reflexionamos sobre la calidad del aire que respiramos?

Cuando respiramos damos por hecho que el aire es algo natural, sin tener en cuenta lo peligroso que puede ser para nuestra salud por su contaminación. Miles de toneladas de aire traen partículas de polvo que entran en nuestro sistema respiratorio. Las más peligrosas son las partículas de polvo más pequeñas del tamaño de unas 2 micras, que al llegar a las partes más profundas de los pulmones – los alvéolos – nos pueden ocasionar más daño.

Las micro partículas de polvo se componen de diversos productos químicos ya que provienen de diferentes fuentes. Entre otras son: microorganismos, partículas provenientes de la industria y las viviendas, humos, y muchas más. Las distintas sustancias químicas se almacenan en nuestro sistema respiratorio durante días y reaccionan con nuestro cuerpo perjudicando la salud.

Aunque nos parece que todo está bien y nos sentimos bien, las partículas del polvo afectan nuestro estado de ánimo de diferentes maneras. Los distintos estudios epidemiológicos han demostrado que los efectos negativos de la exposición al polvo afectan al sistema respiratorio y a otros sistemas de nuestro cuerpo.

¿Cómo eliminar las partículas del polvo y volver a respirar sano?

La solución a estos problemas es la sustancia que comemos todos los días: la sal. La sal, simplemente en forma de un aerosol tiene un efecto beneficioso sobre nuestra salud. La única condición es llevar la sal a la forma en que nuestro sistema respiratorio pueda absorberla. Para obtener aerosol seco de la sal, las partículas deben ser inferiores a 2 micras. Este efecto se puede conseguir dentro de cámaras y salas de haloterapia creadas artificialmente en los balnearios y centros urbanos utilizando un generador de aerosol de sal conocido también como halogenerador.

Numerosos ensayos clínicos en diferentes países confirman el positivo impacto de los aerosoles secos sobre la salud. Un aerosol seco de la sal mejora las propiedades del moco bronquial, estimula el movimiento de los cilios, facilitando la expulsión de sustancias nocivas. La Haloterapia permite limpiar el sistema respiratorio de partículas de polvo acumulado. Además, se recomienda para la mayoría de las enfermedades del sistema respiratorio tales como:

– Asma

– Bronquitis

– Neumonía

– Fibrosis quística

– Alergias

La contaminación del medio ambiente se manifiesta también en la proliferación de las alergias. Actualmente estamos en una de las épocas del año más agresivas para las personas que padecen alergias por el aumento de la vegetación causado por la temporada húmeda de invierno y primavera.

La Sociedad Española de Alergología prevee una concentración de 5.400 gramos de polen de gramíneas por cada metro cúbico de aire durante esta primavera en la región madrileña. Estos niveles tan altos casi duplican los registrados el año pasado y provocarán un incremento de alergias y asma.

Se estima que el 10% de la poblacion madrileña (aprox. 650.000 personas) padecen estos trastornos. La inmensa mayoría son alérgicos al polen que resulta más agresivo con las vías respiratorias.

Los estudios clínicos han demostrado que muchas personas pueden aliviar sus síntomas con la haloterapia. Una ventaja importante de este método es que estimula las propiedades naturales de defensa del cuerpo humano – en oposición a los fármacos que actúan directamente sobre la enfermedad. Las propiedades curativas de la sal se han observado desde la antigüedad. El aerosol seco de la sal mejora las propiedades del moco bronquial, estimula la actividad del tejido epitelial bronquial y el movimiento de los cilios, activa la limpieza natural de las vías respiratorias y mejora la circulación de la sangre.

La Haloterapia también se recomienda para tratar diferentes enfermedades dermatológicas. El aerosol de sal ha demostrado un efecto anti-inflamatorio, aumenta la actividad de los canales iónicos en las células de la piel, y también aumenta la permeabilidad de las membranas celulares. Los tratamientos con la sal se pueden combinar con éxito con numerosos tratamientos de estética y belleza consistentes en proporcionar diversos componentes para la piel. La eficacia de la haloterapia está demostrada también en muchas enfermedades de la piel, entre otras:

– dermatitis atópica

– psoriasis

– eczema, etc…

Además, la haloterapia tiene un efecto positivo sobre el sistema nervioso, ayuda a combatir la depresión y la fatiga, y también mejora trastornos como por ejemplo la fibromialgia. Una visita a la cámara o sala de sal es una buena manera de relajarse después de una jornada dura en el trabajo, o incluso para echarse la siesta a mediodía. Música relajante, el canto de los pájaros, el sonido de agua que fluye sobre las piedras, la decoración, hacen que el cuerpo se relaje y calma la mente. La estancia en un ambiente recubierto con las sales es una delicia para los sentidos.

Una visita a la cámara de sal equivale a tres días de estancia en el mar.

Durante una sesión de 45 minutos respiramos varios microelementos como:

Yodo, responsable del buen funcionamiento de la glandula tiroides, estimula el metabolismo y contribuye a quemar el exceso de grasa.

Calcio, fortalece los huesos y el sistema inmunológico, calma el nerviosismo y regula las funciones del sistema circulatorio.

Magnesio, su función es anti-estrés, y tiene efecto positivo sobre el sistema cardiovascular.

Potasio, actúa positivamente sobre el corazón y mejora el flujo sanguíneo en la piel

Hierro, es un componente esencial de la hemoglobina, evita las anemias y ayuda a mantener un buen nivel de energía y ánimo.

Selenio, ralentiza el proceso de envejecimiento cutáneo.

Es recomendable tomar entre 2 – 3 sesiones de haloterapia durante la semana.

El uso de la haloterapia se recomienda para todas aquellas personas que desean protegerse de los efectos de la contaminación del aire y disfrutar de una buena salud durante muchos años.

Robert Wudarczyk

Centro de Terapias Naturales SALTERAPIA

www.salterapia.com