Cupping: Masaje con Ventosas

 

El Cupping, más conocido como Masaje con Ventosas, consiste en aplicar ventosas sobre el cuerpo a las que se extrae el aire, para la eliminación de toxinas de la sangre y la linfa.

Es una técnica ancestral. La Medicina Tradicional China ha demostrado en el curso de los años su efectividad en multitud de campos de acción y a nivel terapéutico.

Sus herramientas de trabajo son varias, desde técnicas de diagnóstico como la observación, auscultación, palpación y herramientas terapéuticas como la fitoterapia, farmacopea, acupuntura, moxibustión, uso de ventosas y tuina (masaje chino).

Las ventosas no son exclusivamente un método de la Medicina Tradicional China; otras culturas e incluso en Europa se han utilizado como método terapéutico, sobre todo para tratar contracturas y otras dolencias derivadas de estas.

Es una de las mejores técnicas para abrir los meridianos del cuerpo, que es nuestro circuito energético por donde fluye la energía. Esta terapia está dentro de las llamadas terapias alternativas, con una efectividad similar a la de la acupuntura.

Su utilización: está basada en una ventosa de cristal, al que se le aplica calor, con un algodón empapado en alcohol, encendiéndolo e introduciéndolo dentro de la ventosa y aplicándolo sobre la zona a tratar del cuerpo. El mismo vacío que provoca la combustión, hace un efecto de succión sobre la piel y el músculo, abriendo los poros, estimulando la circulación sanguínea y linfática. El algodón se apaga por el efecto vacío. También se puede calentar al baño maría y se aplica en la zona con la boca del recipiente sobre la piel. El mismo calor consume el oxígeno del interior provocando un efecto de vacío y succionando la piel.

Para la utilización en el masaje con ventosas la mejor opción son las ventosas de vacío de plástico por su bajo riesgo, ya que no necesitamos fuentes de calor. Estas ventosas ya vienen con un orificio superior por donde se conecta un adaptador, por medio de una bomba de vacío manual que extrae el aire y así, podemos regular la presión más adecuada y deslizarlas por todo el cuerpo produciendo el efecto del masaje y su estimulación a nivel sanguínea y de la linfa, y también la eliminación de residuos y toxinas del cuerpo. Es importante aplicar antes del masaje una capa fina de aceite base, que puede ser por ejemplo: de almendras dulce, sésamo, etc…

En el caso de la Ventosa rodada es preferible hacerlo sobre la espalda, utilizándola en la zona dorsal para, a través de los puntos reflejos shu de la espalda, favorecer la descongestión pulmonar y la eliminación del exceso de mucosidad.

Cicatrices: no actuar antes de las 3 semanas que dura el proceso de cicatrización, ni si dudamos sobre las cicatrices. Es mejor consultar al médico antes de actuar, sobre todo, si son grandes cicatrices o grandes intervenciones. Para la utilización de ventosas, en caso de cicatrices hay que respetar los procesos naturales de cicatrización y remodelación.

Comenzar con aplicaciones cortas de 3 a 5 minutos con una succión media, y aumentar progresivamente, en la misma sesión. Esta succión provoca una serie de reacciones a nivel tisular (en los tejidos) provocando una hiperemia. Esta llegada de sangre aporta unas sustancias que contribuyen a restaurar y normalizar la zona a tratar. Entre los efectos más beneficiosos: una rica oxigenación de los tejidos, induciendo a la normalización funcional de las células, favoreciendo la síntesis de los tejidos, promueve la eliminación de las sustancias de deshechos acumulados en la zona, como células muertas, restos de tejidos necrosados, y también se reduce la acidosis láctica a nivel local.

Esta terapia puede ser más que beneficiosa después de un proceso quirúrgico, traumático o por posturas antialgicas (inadecuadas) ya que pueden provocar contracturas y adherencias y provocar restricción de la movilidad.

Podemos pasar la ventosa rodada, en todas las zonas musculares del tronco, miembros inferiores y superiores. Esta técnica es perfecta para tratar contracturas, gracias al efecto de succión y a la reactivación de la circulación sanguínea de la zona.

También es muy efectiva para los casos de tendinitis, lumbalgias, discopatías, etc… ya sean en patologías agudas como las crónicas, trabajando con la técnica de la ventosa fija.

Es muy frecuente usar las ventosas, para mejorar las defensas o patologías internas, aplicadas en puntos estratégicos o sobre zonas energéticas, para activar el qi, según teorías de la medicina tradicional china.

Sin olvidar que es una medicina con cada vez más reconocimiento y aceptación a nivel mundial, y cada vez entra con más fuerza y aceptación en Europa.

La terapia con ventosas es una de las más seguras pero no obstante no está recomendada en mujeres embarazadas, en el periodo de menstruación, en fracturas óseas, y en pacientes con metástasis.

Luis González Cepeda
Especialista en Medicina Tradicional China
Osteópata, Quiromasajista
Maestro de Reiki, Chi kung y Tai chi.
Director del centro “Yo Me Cuido”
www.yo-mecuido.e