El yoga del desapego

El desapego afina la mente gruesa y sensual, y la vuelve reflexiva. Es muy adecuado para las personas que quieren encontrar el equilibrio físico y mental en sus vidas. Es la indiferencia hacia los objetos sensuales, tanto presentes como futuros.

Direcciones de la mente

La mente actúa en dos direcciones, la atracción y la repulsión. Somos esclavos de estas dos poderosas corrientes, que nos sacuden de un lado a otro como a una brizna de paja. Sonreímos cuando obtenemos placer y lloramos cuando sentimos dolor. Nos aferramos a los objetos placenteros y huimos de aquellos que nos causan desagrado.
Dondequiera que exista la sensación de placer, la mente se pega al objeto que lo causa. El apego sólo trae consigo esclavitud y dolor pues, cuando el objeto se aleja o perece, la mente sufre un dolor indescriptible. La atracción es la causa primordial de los sufrimientos psicológicos de los humanos.

¿Cómo superar el dolor?

Las personas desapasionadas son maestras en el arte o ciencia de separarse de los objetos fútiles y perecederos, y habitan constantemente en lo permanente. No temen al dolor, el mejor maestro que existe en el mundo. Cuando una enfermedad les sobreviene, la aceptan, escuchan su cuerpo y las modificaciones que le acontecen y aprende de ellas.

Practica el desapego

El desapego surge de la observación de los defectos de la vida excesivamente sensorial. Obsérvalos con paciencia para desarrollar esta cualidad. Cuando adviertes que lees o lo que ves altera la tranquilidad de tu mente, te aleja del silencio necesario para la vida: evítalo. Si no te dejas impresionar por la vida suntuosa y los múltiples objetos que la rodean, ese estilo de vida no te atraerá. Si descubres los alimentos que no consideras adecuados en tu vida: no los tomes.

Grados de desapego

Cuando el desapego nace del discernimiento (viveka) es duradero y perenne, y no le fallará al aspirante en ningún momento. Los objetos materiales nos proporcionan una felicidad no duradera y nos conducen hacia el dolor y la tristeza, una vez utilizados. La mente debe desprenderse gradualmente de sus viejos hábitos y deseos. Si cortas de golpe todos sus posibles centros de placer, se sentirá perpleja. Entrena tu mente lentamente en el silencio y medita. Tu mente abandonará gradualmente sus viejos hábitos y anhelos, podrás establecerte en el auténtico desapego.

Una actitud mental

El desapego no significa nunca abandonar los deberes sociales y las responsabilidades de la vida. No significa desapegarse del mundo, ni una vida en cuevas solitarias. Supone el desapego mental de todas las conexiones mundanas.
Quien practica yoga puede permanecer en el mundo y desempeñar todas sus responsabilidades con absoluto desapego.

Las licencias de la mente

La verdadera vida espiritual no implica ninguna renuncia o adhesión. Lo único que exige es no dar licencias a la mente. El apego al desapego es tan negativo como el propio apego. El desapego es un medio para alcanzar la sabiduría y no una meta en sí mismo. Una persona realizada, no tiene ni apegos ni desapegos. Si le das un trocito de pan duro sin más, se sentirá bastante satisfecha: no se quejará. Si le das los mejores dulces, leche y frutas, no los rechazará, pero no se pondrá eufórica por la buena comida. Se deleitará únicamente en su propio ser, pero no en objetos externos.

Incorpora el desapego en tu vida

  • Come y vive de forma sencilla
  • Practica el discernimiento y la reflexión
  • Obsérvate en silencio
  • Cumple tus obligaciones sociales con responsabilidad
  • Sepárate de los objetos fútiles y perecederos
  • No sientas atracción excesiva hacia los objetos placenteros
  • No sientas repulsión hacia los eventos desagradables de la vida
  • No temas al dolor
  • El verdadero desapego no es la mera renuncia física, es un estado mental
  • Permanece siempre vigilante

Centro Internacional de Yoga Sivananda Vedanta de Madrid

www.sivananda.es

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