Sentido de la vida, el impulso vital del alma

Tal vez en algún momento de tu vida te hayas preguntado ¿Qué hago aquí? ¿Qué sentido tiene la existencia en este mundo? ¿Para qué estamos aquí? ¿Qué sentido tiene todo esto?

Cuestiones que, con frecuencia, quedan sin respuesta, generando un estado interno de malestar e inquietud que lleva a la persona a buscar alivio fuera de sí mismo. Y no le resultará difícil encontrarlo. La sociedad actual gratifica y satisface todo tipo de necesidades excepto la de encontrar o conocer el verdadero sentido de la vida. Más aún, la sociedad de hoy en día se dedica a generar necesidades para cubrir el vacío existencial generado por la falta de sentido del hombre. Lo que puede acabar convirtiéndose en un círculo vicioso y quedar atrapado en él.

Puede que se haya llegado a obtener satisfacción por los logros adquiridos en cualquiera de las áreas de la vida, como por ejemplo, el puesto de trabajo o éxito profesional, social, familiar, etc. Y aun así estar inconforme, tener la sensación de que algo falta. Sin sentido el hombre vive en un estado de apatía y tedio llegando incluso a la depresión.

El sentido de la vida es único, personal y va cambiando a lo largo de la vida.

Vivir un estado de plenitud y satisfacción, llevar el tipo de vida anhelada, es un deseo para unos y un trabajo para otros. Todo lo valioso merece esfuerzo y dedicación.
Ocuparse en desarrollar de forma equilibrada las tres áreas de nuestra existencia nos permitirá ir desarrollando nuestra verdadera identidad y encontrar un sentido de la vida auténtico para vivir con plenitud y libertad. Satisfechos con nosotros mismos.

 

ÁREA DE LA RELACIONES

Mantener relaciones sanas es uno de los pilares para nuestro desarrollo. Para ello es fundamental que la comunicación sea eficaz.

a. Ten presente cuál es tu objetivo e intención.

b. Permanece en una actitud calmada y serena.

c. Mantén una escucha activa, esto es, haciendo saber a la otra persona que le atiendes. Puedes utilizar gestos y expresiones como: aja, entiendo, ok, muy bien, vale, ¿puedes repetir? etc.

d. Trata de adoptar el estilo comunicativo de la otra persona, gestos, ritmo, velocidad, etc. Esto le hará sentirse identificado contigo. Lo igual atrae a lo igual.

e. Recuerda que la cortesía y buenos modos generan comodidad y confianza.

 

ÁREA DE LA AUTOIMAGEN

Para poder producir cambios profundos necesitamos reconocernos y aceptarnos tal como somos realmente. Podemos lograrlo a través del autoconocimiento.

 

Con frecuencia las personas no se conocen a sí mismas porque no se ven a sí mismas como son en realidad; sino, como creen ser. Tendemos a relacionarnos con el mundo y con nosotros mismos mediante ese yo imaginado. Si la imagen de uno mismo está distorsionada, creamos toda una serie de malogradas experiencias que nos desvían de la vida que realmente deseamos tener.

 

Deja de juzgarte y comienza a observarte con ojos imparciales. Toma consciencia de tu realidad objetiva, sin filtros. Limítate a observarte en cada uno de los aspectos de tu ser: cuerpo físico, comportamientos, aptitudes y habilidades, forma de pensar, etc. Tanto para lo “malo” como para lo “bueno” no te critiques. Míralo todo desde fuera, como si fueses un observador.

 

Toma un folio y bolígrafo. Crea dos listas. En una anota todas tus mejores cualidades y virtudes y en la otra tus defectos y debilidades.

ÁREA DE LA REALIZACIÓN PERSONAL

Tiene que ver con los objetivos, proyectos y estilo de vida que llevamos. Tener un visión y proyección de hacia dónde nos dirigimos. Reflexiona acerca de cada una de las cuestiones.

1- VALORES

 

¿Por qué cosas estás dispuesto a luchar, realizando los esfuerzos necesarios para lograrlas? ¿Qué cosas son importantes en tu vida? Si te preguntas por aquello que te proporciona placer y felicidad puede que no transciendas de lo banal y superficial. Los valores más trascendentales son aquellos por los que estamos dispuestos a luchar, cueste lo que cueste.

 

2- ESTILO DE VIDA

A. ¿Qué harías si no tuvieses miedo?
Imagínate libre, como un niño. Permite a tu mente volar y elevarse, suéltala, no la mantengas atada.

B. ¿Qué harías si supieses que no existe el fracaso? Arriesgar es la clave.

C. ¿Cuáles son tus tres mayores talentos—cualidades—habilidades? ¿En que eres bueno? ¿Que se te da bien? Seguramente te lo hayan dicho más de una vez, amigos, conocidos, familiares, etc. Tal vez no prestaste atención, pero los demás pueden llegar a conocernos mejor que nosotros mismos. Recuerda esos halagos que recibiste.

D. ¿Qué trabajo harías sin cobrar? Ese al que te entregarías en cuerpo, mente y alma, sin importarte el esfuerzo, sin horario ni calendario.

E. ¿Cuándo te sentiste realmente vivo?Identifica las actividades o cosas que hacen que tu energía se eleve a la máxima potencia. Estas son tus pasiones.

F. Indica tres cosas que echarías en falta del mundo. Lo que te llevarías a una isla desierta.

G. Si supieses que vas a morir mañana ¿qué harías? ¿en qué emplearías tu tiempo?

H. ¿Quién te inspira y es un modelo para ti?

 

3- FUTURO

 

¿Cómo imaginas tu vida en 5 años? Desplázate a ese momento.

¿Dónde estarás y con quién? ¿Qué harás? Crea esa imagen, introdúcete en ella para vivirla en toda su intensidad respondiendo a esta cuestión: ¿Qué ves, oyes, sientes y te dices a ti mismo en ese momento?

En la medida que nuestros objetivos se encuentran alineados con nuestros valores la motivación aumenta.

Finalmente, creo que el alma humana encuentra su vía de manifestación en este mundo a través del trabajo realizado para obtener el equilibrio que nos permite SER y fluir en libertad.

 

María Martínez Alcazar
Instituto Español de PNL
www.pnlspain.com