Postura y movimiento

Cómo corregir el origen mecánico del dolor y la patología a través de las Cadenas Miofasciales

Los fisioterapeutas, profesores de pilates, yoga, Lic. en actividad física, entrenadores personales están preocupados por comprender el origen mecánico de los problemas posturales, del dolor y la patología para ayudar a sus pacientes o alumnos a recuperarse de sus lesiones, a realizar mejor los ejercicios, o poder realizar sus actividades o deporte como corresponde…

El problema principal que limita el análisis y la corrección de la postura y el movimiento es que se aplica una visión analítica del cuerpo que sólo se centra en la consecuencia y no en la causa.

Partimos de la base que una cifosis, lordosis, escoliosis o genu valgo son la consecuencia de un desajuste global del cuerpo pero que tiene un origen yeso es lo que tenemos que determinar.

Para descubrir el origen de los desajustes tienes que aprender a mirar el cuerpo de otra manera. Necesitamos basarnos en un análisis mecánico globala través de las cadenas miofasciales.

Consideramos que hay 7 tipologías o posturas básicas y están determinadas por las cadenas miofasciales . Cada patrón postural está determinado por una cadena, pero en la práctica, hay varias combinaciones.

Para poder analizar cada postura necesitamos una metodología de evaluación que te permita determinar las disfunciones y desajustes de las cadenas que son el origen mecánico no sólo de la alteración postural sino fundamentalmente del dolor y la patología.

¿Cómo se manifiesta la disfunción de una cadena?

La alteración de las cadenas miofasciales se expresa por el “acortamiento” miofascial que limita la movilidad de las estructuras osteo-articulares que son los puntos de anclaje de las cadenas.

Al tener claro cuáles son las cadenas miofasciales que están “acortadas” generando el desajuste postural podremos reconocer fácilmente el origen de las dificultades y limitaciones de movimiento. A partir de allí podremos arbitrar los medios para corregirlo.

Cuando una cadena se acorta, sus cadenas antagonistas deben hacer un esfuerzo extra para intentar equilibrar el cuerpo. La cadena acortada es la causal y las antagonistas, que intentan reequilibrar, se convierten en reactivas y serán las que manifiesten el dolor. Si estos desajustes se mantienen en el tiempo aparecerá la patología degenerativa como hernia discal o artrosis.


¿Es conveniente estirar las cadenas miofasciales dolorosas?


No, es un error, ya que estás Cadenas están en “estiramiento excéntrico” si las quiero estirar más es probable que empeore la situación. Hay que estirar la cadena causal (acortada) para quitar el dolor.

La clave para corregirlo es recuperar la movilidad de los puntos de anclaje y esto lo logramos “liberando” los acortamientos de las cadenas causales mediante técnicas de puesta en tensión mantenida y progresiva de las cadenas. Estas técnicas se basan en colocar los segmentos corporales de talforma que tiren de ambos extremos de la cadena acompañando con una respiración dirigida.

Es fundamental corregir el patrón postural, ya que determina nuestro funcionamiento. Sus alteraciones explicarán muchos problemas, desde el dolor músculo-esquelético hasta el funcionamiento digestivo, urinario, circulatorio o el patrón respiratorio.

 

Fernando Queipo
Fisioterapeuta, Osteópata D.O. y Profesor de Educación Física
kinesica.net