Las mejores verduras para tu salud

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No hay duda de que la mejor manera de mejorar su salud es comer muchas verduras frescas y de buena calidad, si es posible orgánicas, de cultivo local y consumidas principalmente crudas o poco cocinadas.

Desde un punto de vista nutricional es lo que tiene mayor impacto sobre la salud y la longevidad, y más aún si consume las verduras en forma de zumo extraído por uno mismo.

Sin embargo, no todas las verduras son iguales, y nuestros agricultores y comerciantes tienen a menudo unas prácticas francamente misteriosas. Como no todo el mundo tiene la posibilidad de cultivar su propio huerto, los ojos y la nariz son una gran ayuda en el supermercado. Antes que una verdura orgánica sin olor, en general es preferible una no orgánica pero que tiene buen aspecto y buen olor.

La frescura es también un punto decisivo, ya que muchos vegetales como el apio, las remolachas, los espárragos o el pepino pierden rápidamente sus nutrientes después de ser cortados. Por consiguiente, puede ser que un vegetal producido por la agricultura convencional, pero muy fresco, sea mejor que uno orgánico envejecido.

Escogiendo bien sus verduras evita los riesgos de ingerir:

pesticidas
fertilizantes químicos
productos genéticamente modificados
alimentos ionizados o irradiados
metales pesados

Estos productos se han relacionado con la enfermedad de Parkinson, los abortos involuntarios, los problemas de fertilidad, la neurotoxicidad y con alteraciones del sistema hormonal (perturbadores endocrinos).

Orientarse hacia las verduras orgánicas, pese a que no ofrecen una total garantía, parece de sentido común. Pero el problema de su coste hace que pocos puedan alimentarse enteramente de productos orgánicos.

Las frutas y verduras más contaminadas por los pesticidas, y es mejor comprar ecológicas son: melocotones, manzanas, apio, cerezas, peras, nectarinas, lechuga, espinacas, fresas, uvas, patatas y pimientos.

Las frutas y verduras menos cargadas de pesticidas son: brócoli, coles, cebollas, guisantes (congelados), maíz dulce, espárragos, kiwis, mangos, aguacates, plátanos y piñas.
Ahora bien, no porque una fruta o verdura contenga pocos pesticidas es por ello que aporte el máximo de beneficios para la salud. En realidad, debemos tratar de consumir más verduras de colores, sobre todo cuando son de color verde y con hojas, ricas en antioxidantes, en vitaminas y en minerales.

No hay que abusar de las patatas, debido a su alta carga glucémica. Una patata se compone casi exclusivamente de almidón que, una vez cocido, se convierte en glucosa pura en cuanto entra en contacto con la lengua, y hace subir el nivel de azúcar en la sangre más rápido que si se tomara un terrón de azúcar. Hasta tal punto es así que lo malo de las patatas fritas no es tanto el aceite en el que se cocinan, como se suele pensar, sino la patata en sí misma, porque está demasiado cocinada.

Las verduras de las que no hay que abusar, porque también contienen mucha azúcar, son las remolachas rojas, las zanahorias, las berenjenas y las calabazas.
Sin embargo, no hay ninguna razón para limitarse al comer otras verduras. Por ejemplo: espárragos, aguacate, acelgas, brócoli, apio, achicoria, coles de todo tipo, incluyendo la coliflor, la col china, el colinabo y las coles de Bruselas, pepinos, calabacín, endivia, espinaca, hinojo, cebolla, batata, perejil, pimientos, rábanos, ensaladas de todo tipo, escarola, tomates…

Al comer estos vegetales regularmente, crudos o poco cocidos si es posible, aportará al organismo los nutrientes que necesita para curarse, mantenerse y desarrollarse.
Recomiendo que por lo menos una tercera parte de su dieta total sea cruda. Y una buena forma de lograrlo es incorporar a su dieta zumos de verduras hechos en casa.
Pero lo más importante es comer verduras, cualquiera que sea la forma, y por ello no se desanime si no puede hacer el jugo de verduras más que una o dos veces a la semana.

 

Sergio García Calvillo
Licenciado en Ciencias Químicas y diplomado en Naturopatía.
sergiogarciacalvillo.simplesite.com